
Aunque el seguro de incendio es obligatorio por ley, la protección ante sismos sigue siendo opcional. Cerca del 30% de los edificios no cuenta con esta cobertura, evidenciando brechas en su contratación a nivel regional pese al alto riesgo sísmico del país.
Por Tomás Rodríguez Botto
En Chile, donde la vida en condominios continúa expandiéndose y concentra a cientos de miles de familias, la protección de los bienes comunes se ha transformado en un factor determinante para la seguridad y continuidad de la vida en comunidad. En ese escenario, Seguros CCS advirtió sobre la necesidad de reforzar la contratación del adicional de sismo, una cobertura que, aunque no es obligatoria, resulta clave para resguardar el patrimonio colectivo.
De acuerdo con la Ley de Copropiedad Inmobiliaria 21.442, los condominios deben contar obligatoriamente con un seguro de incendio que cubra daños materiales ante este tipo de siniestros. Sin embargo, la cobertura frente a terremotos —especialmente relevante en un país con alta actividad sísmica— debe contratarse de manera voluntaria como un adicional.
Las experiencias previas dan cuenta de los riesgos de esta omisión. Tras el terremoto del 27 de febrero de 2010, solo un 24% de las viviendas en las zonas afectadas tenía seguro contra sismos, lo que dejó a numerosas familias expuestas a pérdidas de gran magnitud.
El seguro adicional de sismo permite cubrir daños materiales en bienes comunes como ascensores, pasillos, estacionamientos y otras áreas compartidas, facilitando su reparación o reconstrucción tras un evento de gran magnitud.
En ese sentido, Claudia Escobar, Gerente Comercial de Seguros CCS, puntualiza que “su ausencia puede traducirse en costos millonarios que deben ser asumidos directamente por los copropietarios, afectando la estabilidad financiera de las comunidades y retrasando su recuperación tras una catástrofe.
“En un edificio en Santiago, tras un sismo no muy elevado, el ascensor de la comunidad sufrió destrozos y su reparación tuvo un costo de reparación de 900 millones de pesos. El adicional de sismo es una cobertura complementaria al seguro de incendio, diseñada para proteger los inmuebles frente a daños estructurales provocados por terremotos. Su contratación requiere la aprobación del comité de copropietarios o de una asamblea, e incorpora un deducible, correspondiente a una suma o porcentaje del monto asegurado”, agregó Escobar.
Los datos evidencian una adopción desigual de la cobertura sísmica a lo largo del país. A nivel nacional, un 70,1% de las pólizas incluye este adicional, mientras que un 29,9% aún no lo contempla.
De acuerdo a los registros de Seguros CCS, en el norte, regiones como Tarapacá (93%) y Atacama (90,9%) presentan altos niveles de contratación, reflejando una mayor percepción de riesgo. En contraste, en la zona centro-sur se observan cifras más bajas, como en la Región Metropolitana (63%) y O’Higgins (54,8%), donde una proporción significativa de comunidades sigue sin esta protección.
Mientras que en el sur, el comportamiento es heterogéneo: mientras La Araucanía alcanza un 71,1%, Los Lagos registra 52,2% y Los Ríos un 66,7%. En tanto, algunas regiones extremas logran niveles cercanos al 100%, marcando el punto más alto en el país.