
De acuerdo con el World Cities Prime Residential Index de Savills, para 2026 se proyecta que los precios de las viviendas de lujo aumenten a un ritmo superior al de los arriendos, con algunas ciudades líderes actuando como principales impulsores del mercado.
Por Leonardo Núñez
El mercado inmobiliario residencial de lujo se encamina en las principales ciudades del mundo hacia una nueva fase de crecimiento, aunque con un ritmo moderado. Tras un año en que los valores registraron un alza contenida, la segunda mitad del período marcó un punto de inflexión relevante.
Por primera vez en varios años, los precios de venta comenzaron a crecer por sobre los valores de arriendo, una señal que el mercado interpreta como una recuperación paulatina de la confianza por parte de inversionistas y compradores. Este cambio de tendencia se produce en un contexto que, si bien continúa marcado por incertidumbres económicas y tensiones geopolíticas, comienza a mostrar indicios de mayor estabilidad.
El informe World Cities Prime Residential Index de Savills, anticipa un reequilibrio progresivo del sector, impulsado por una combinación de demanda sostenida, oferta limitada y un renovado interés por parte de inversionistas.
Este escenario configuraría un entorno favorable para la valorización de activos residenciales de alto estándar, en un contexto de ajuste gradual entre precios de venta y niveles de arriendo.
El crecimiento del mercado inmobiliario global está siendo impulsado por un grupo acotado de ciudades altamente dinámicas. En Asia, Seúl y Tokio se consolidan entre los mercados más activos, impulsados por una sostenida demanda internacional y una oferta limitada de propiedades de lujo.
En China, los mercados considerados continúan mostrando una tendencia a la baja, en contraste con la dinámica observada en otras regiones.
Los principales mercados europeos, en tanto, anticipan un 2026 marcado por un crecimiento más acotado, generalmente por debajo de niveles altos. En este contexto, capitales como París y Atenas muestran señales de recuperación gradual, impulsadas por una oferta limitada y una mejora en las expectativas.
Por su parte, ciudades como Londres y Berlín mantendrían una relativa estabilidad. Madrid y Lisboa, por su parte continúan destacando por su atractivo, favorecidas por valores aún competitivos y un creciente interés por parte de inversionistas.
En Estados Unidos, Nueva York evidencia un crecimiento leve, mientras que mercados como Miami, Los Ángeles y San Francisco registran ajustes en sus precios, en un contexto de valores previamente elevados y una demanda más cautelosa.