
Una innovadora tecnología de impresión 3D promete levantar viviendas de hasta 200 m² en solo 24 horas, reduciendo costos, tiempos y el impacto ambiental de la construcción.
Por Leonardo Núñez
Un robot con forma de araña, bautizado como “Charlotte”, está revolucionando la industria de la construcción al ser capaz de edificar una vivienda completa en apenas un día.
Desarrollado por las compañías australianas Crest Robotics y EarthBuilt Technology, el sistema busca responder a los desafíos globales de acceso a la vivienda y eficiencia constructiva.
La máquina, presentada en el Congreso Internacional de Astronáutica en Sídney, combina robótica avanzada con impresión 3D para construir estructuras de hasta 200 metros cuadrados en 24 horas, con un rendimiento equivalente al trabajo de cerca de 100 albañiles, según sus desarrolladores.
A diferencia de los métodos tradicionales, Charlotte no utiliza cemento. En su lugar, emplea un material compuesto por arena, vidrio reciclado y ladrillos triturados, que se transforma en una pasta compacta capaz de formar muros sólidos mediante capas superpuestas directamente sobre el terreno, de acuerdo con información difundida por ABC News.
El sistema integra todo el proceso constructivo en una sola máquina. A través de un mecanismo de extrusión, el robot recoge materiales disponibles en el entorno, los procesa y los imprime en tiempo real, reduciendo significativamente la necesidad de transporte, mano de obra intensiva y cadenas de suministro complejas.
Según explicó Jan Golembiewski, cofundador de EarthBuilt, esta tecnología permite “reducir toda la cadena de suministro a un único proceso de alta velocidad y bajo impacto ambiental”, lo que podría transformar la forma en que se desarrollan proyectos habitacionales en el futuro.
Más allá de la Tierra, Charlotte también ha sido concebida como una herramienta para la exploración espacial. Sus creadores proyectan su uso en la construcción de hábitats en la Luna o Marte, en línea con iniciativas impulsadas por agencias como la NASA, que ya experimenta con impresión 3D para infraestructura extraterrestre.
El potencial del robot también abre una oportunidad frente a la crisis habitacional global. Al reducir costos y tiempos de construcción, podría facilitar el acceso a viviendas en mercados donde la oferta está limitada por procesos lentos y altos costos.
No obstante, especialistas advierten que la tecnología aún se encuentra en fase de desarrollo y que su implementación masiva podría tardar varios años. Factores como regulaciones, adaptabilidad a distintos climas y aceptación del mercado serán clave para su adopción.