• Síguenos:
24 noviembre, 2025 /

Construcción Sostenible: Cómo la Industria de la construcción y el Medio Ambiente, pueden convivir y crecer juntos

La industria de la construcción es uno de los sectores más importantes y dinámicos de la economía global y, en Chile, se ha demostrado su protagonismo con la crisis extendida que hemos vivido hasta la fecha, donde hemos visto cómo ésta afecta en el mercado local, desde la calidad de vida según territorios mejor o peor planificados, a la baja en el empleo.
Por lo mismo, hay que saber cómo reinventarse de acuerdo a los objetivos vigentes y a largo plazo. Así, hacer el mea culpa y reconocernos como uno de las industrias más contaminantes y destructivas en términos ambientales, es un paso para construir desde las necesidades actuales.  Y es que en los últimos años, ha habido un creciente interés en encontrar formas de hacer que la construcción sea más sostenible y respetuosa con el medio ambiente.
Hoy el foco está en la construcción sostenible, la que se refiere a la práctica de diseñar, construir y operar edificios y estructuras de manera que se minimice su impacto ambiental y se maximice su eficiencia energética y de recursos. Esto se logra mediante el uso de materiales y técnicas sostenibles, la optimización del uso de la energía y el agua, y la reducción de residuos y emisiones.
Los beneficios de una construcción sostenible son numerosos, tanto para el medio ambiente como para la economía y la sociedad en general, puesto que reduce las emisiones de gases de efecto invernadero y mitiga el cambio climático. Así como , la eficiencia energética y el uso responsable del agua pueden ayudar a reducir los costos operativos y minimizar la presión sobre los recursos naturales. Los edificios sostenibles pueden proporcionar un entorno más saludable y confortable, lo que se transforma en una mejor productividad y bienestar.
Todo lo anterior, considerando además, que la industria de la construcción sostenible puede generar empleos y oportunidades económicas en áreas como la fabricación de materiales sostenibles, la instalación de sistemas de energía renovable y la consultoría en eficiencia energética.
Para esto existen muchas tecnologías y materiales sostenibles que pueden ser utilizados, como lo son los materiales reciclados y reciclables, los que ayudan a reducir la cantidad de residuos y minimizar la extracción de recursos naturales.
En la misma línea va la necesaria integración de sistemas de energía renovable, como la energía solar y eólica, puede ayudar a reducir la dependencia de los combustibles fósiles y minimizar las emisiones de gases de efecto invernadero; la implementación de sistemas de eficiencia energética, como la iluminación LED y los sistemas de control de la temperatura, puede ayudar a reducir el consumo de energía y minimizar los costos operativos.
También el diseño bioclimático puede ayudar a reducir la necesidad de sistemas de climatización e iluminación artificial, aprovechando la luz natural y la ventilación natural, pero claro, todo se enmarcan entre los muchos beneficios, desafíos y oportunidades, que deben ser abordados.
¿Desafíos? ¡Claro que sí!, varios: La construcción sostenible puede ser más costosa que la construcción tradicional, aunque los ahorros a largo plazo pueden ser significativos; la falta de conciencia y educación sobre la construcción sostenible sigue siendo un obstáculo para su adopción; y la falta de regulaciones y políticas claras, aún dificultan la implementación de prácticas sostenibles en la industria.
Así las cosas, la construcción sostenible sigue siendo una oportunidad para el país y la forma en que se miran y se cruzan los sectores relevantes en una economía saludable con el medio ambiente. Debemos aprender a consolidarnos para convivir y crecer juntos. Es importante que los gobiernos, las empresas y los individuos – nuevamente como la triada inseparable – trabajen juntos para promover un futuro con más esperanza para todos.

Los comentarios están cerrados.

También puede interesarte


En Inmofest 1º Vivienda puedes cumplir el sueño de la casa propia