
El repunte interanual en enero elevó a 19.500 las autorizaciones para construir, según cifras oficiales. El sector observa la cifra con cautela ante la brecha existente entre oferta y demanda habitacional.
Por Tomás Rodríguez Botto
El mercado residencial en Alemania comienza a mostrar signos de reanimación. En enero, las autorizaciones para levantar nuevas viviendas registraron un incremento interanual de 8,4 %, cortando una racha prolongada de registros en mínimos y ofreciendo un respiro a un sector golpeado por el alza de costos y el endurecimiento del financiamiento.
De acuerdo con datos oficiales difundidos por la Oficina Federal de Estadística (Destatis), durante el primer mes del año se aprobaron 19.500 proyectos habitacionales, lo que representa 1.500 permisos adicionales respecto del mismo mes del año anterior.
El grueso de las autorizaciones correspondió a desarrollos desde cero. En total, 16.400 permisos fueron para edificaciones nuevas, un avance de 7,4 % en doce meses. A ello se sumaron 3.100 visaciones vinculadas a ampliaciones o transformaciones de inmuebles existentes, segmento que creció a un ritmo aún mayor.
La mejora alcanzó a distintos formatos residenciales. Las viviendas unifamiliares mostraron una expansión de dos dígitos y superaron las 3.800 aprobaciones. También aumentaron con fuerza las casas bifamiliares, mientras que los edificios de departamentos —clave en los centros urbanos— concentraron más de 10.000 permisos, con un crecimiento más moderado pero sostenido.
Pese a la señal positiva, el sector mantiene cautela. La recuperación parte desde niveles históricamente bajos y todavía no alcanza para cerrar la brecha entre oferta y demanda que enfrenta Alemania.
Desde la Confederación Central de la Construcción Alemana, advierten que el volumen actual continúa por debajo de lo necesario para estabilizar el mercado. Su director ejecutivo, Felix Pakleppa, sostuvo que haría falta un número significativamente mayor de autorizaciones mensuales para aproximarse a las necesidades reales de vivienda.
Además, el impacto en la disponibilidad efectiva de inmuebles no será inmediato. Entre la aprobación administrativa y el inicio de las obras pueden transcurrir varios meses —incluso más de un año en el caso de casas individuales—, lo que retrasa la llegada de nuevas unidades al mercado.
El dato se suma a la discusión sobre cómo acelerar la construcción y facilitar el acceso a la vivienda en Alemania, donde los precios de compra y arriendo han presionado a hogares y autoridades por igual.
Enero ofrece, así, un indicio alentador para la industria. Sin embargo, el desafío estructural persiste: transformar los permisos en proyectos concretos y, finalmente, en viviendas disponibles para una demanda que sigue superando con creces la oferta.