
Un informe de Colliers reveló que cerca de 90 sucursales bancarias han cerrado en la Región Metropolitana entre 2024 y lo que va de 2026. El fenómeno, impulsado por la digitalización de los servicios financieros, está generando nuevas oportunidades para el mercado inmobiliario comercial.
Por Tomás Rodríguez Botto
La transformación digital de la banca continúa impactando el mercado inmobiliario comercial en Santiago. De acuerdo con cifras de Colliers, cerca de 90 sucursales bancarias han cerrado en la Región Metropolitana entre 2024 y lo que va de 2026, en medio de una estrategia de las entidades financieras orientada a disminuir la atención presencial y potenciar las soluciones en línea.
“A la fecha existen alrededor de 525 sucursales bancarias activas en la capital. Durante 2024, 41 sucursales cerraron sus puertas, en 2025 alrededor de 35 y en lo que va de 2026 ya han cerrado 12 oficinas”, explicó Reinaldo Gleisner.
Según el análisis, el cierre de oficinas físicas está modificando el destino de activos comerciales ubicados en zonas estratégicas de la ciudad. Se trata de espacios con un metraje promedio cercano a los 500 m² y emplazados en sectores de alto flujo, características que mantienen su atractivo para nuevos operadores.
Le siguen Banco Santander Chile con 105 unidades, concentradas principalmente en el sector oriente y centros de negocios; Banco de Chile con 98 sucursales, especialmente en el eje Alameda y Providencia; y BCI con 82 oficinas activas.
“La proyección es que esta tendencia se mantendrá y para finales de año muy probablemente las sedes bancarias descenderán de las 500 unidades en la capital”, concluyó el ejecutivo.