• Síguenos:
31 marzo, 2026 /

Análisis regional: Mercado de oficinas en América Latina avanza hacia la estabilización

Un informe de Cushman & Wakefield revela que la demanda comienza a consolidarse tras años de ajustes, impulsada por modelos de trabajo híbridos y una mayor preferencia por espacios de alta calidad.

Por Leonardo Núñez

El mercado de oficinas en América Latina comienza a mostrar señales de estabilización luego de varios años marcados por la sobreoferta y el impacto de la pandemia. De acuerdo con el análisis regional de Cushman & Wakefield, la demanda corporativa ha retomado dinamismo, aunque con cambios estructurales en la forma en que las empresas utilizan los espacios.

Uno de los principales rasgos del escenario actual es la persistencia de niveles de vacancia relativamente altos en varios mercados, producto del exceso de inventario desarrollado antes de la pandemia y de una absorción más lenta en los años posteriores.

Sin embargo, el informe destaca una creciente segmentación del mercado: mientras los edificios de menor categoría enfrentan mayores tasas de desocupación, los activos clase A —especialmente aquellos con certificaciones de sustentabilidad— mantienen una demanda más sólida.

Este fenómeno, conocido como “flight to quality”, se ha consolidado como una tendencia regional. Las empresas están reduciendo su superficie total, pero al mismo tiempo priorizan oficinas mejor ubicadas, con mayor eficiencia energética, servicios integrados y espacios colaborativos adaptados a esquemas híbridos.

Las ventajas de Santiago 

En el análisis por ciudades, São Paulo se mantiene como el principal mercado de oficinas de Sudamérica, con un volumen significativo de inventario que le permite absorber gradualmente los espacios disponibles, aunque aún refleja los efectos de ciclos de sobreoferta.

En tanto, Santiago muestra una recuperación paulatina en la absorción, con una demanda que privilegia edificios eficientes y ubicaciones consolidadas. Factores como la estabilidad institucional y la presencia de empresas multinacionales continúan siendo claves para la actividad corporativa.

Por su parte, Ciudad de México se posiciona como uno de los mercados más relevantes de la región, aunque con desafíos en ciertos submercados. La demanda, sin embargo, se concentra en edificios modernos con altos estándares ambientales y de servicios.

En Sudamérica, ciudades como Bogotá y Lima evidencian una recuperación gradual, impulsada por empresas que están reconfigurando sus espacios de trabajo. En ambos casos, la menor incorporación de nuevos proyectos podría favorecer un equilibrio más rápido entre oferta y demanda.

Distinto es el escenario en Buenos Aires, donde la incertidumbre económica ha condicionado el dinamismo del mercado. Aun así, persiste actividad en segmentos específicos, principalmente en edificios de mayor calidad y zonas corporativas consolidadas.

A nivel regional, otro elemento relevante es la moderación en el desarrollo de nuevos proyectos. Tras el ciclo expansivo previo a la pandemia, los desarrolladores han adoptado una postura más cautelosa frente a la incertidumbre económica y los cambios en la demanda.

En este contexto, el mercado de oficinas en América Latina avanza hacia una nueva etapa marcada por mayor selectividad de los ocupantes, menor expansión especulativa y una creciente relevancia de factores como la ubicación, la eficiencia y la sustentabilidad.

Según el informe, serán precisamente los activos mejor posicionados —en términos de calidad, servicios y desempeño ambiental— los que concentrarán la mayor parte de la demanda corporativa en los próximos años, consolidando un mercado más equilibrado, pero también más exigente.

Los comentarios están cerrados.

También puede interesarte


En Inmofest 1º Vivienda puedes cumplir el sueño de la casa propia