
Según cifras del sector, este tipo de transacciones comienzan a consolidándose como un factor cada vez más relevante para la reactivación de la industria colombiana.
Por Leonardo Núñez
El mercado inmobiliario colombiano comienza a mostrar señales de transformación impulsadas por la demanda internacional. Según cifras del sector, los compradores desde el exterior ya representan cerca del 10% del total de las viviendas vendidas, consolidándose como un actor cada vez más relevante para la reactivación de la industria de ese país.
Desde la Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol), sostienen que la internacionalización del mercado será uno de los factores clave para dinamizar la actividad inmobiliaria durante los próximos años.
El interés de inversionistas y compradores extranjeros se explica, principalmente, por la estabilidad del mercado residencial, el atractivo valor de las propiedades frente a otros países de la región y el flujo sostenido de remesas enviadas por colombianos residentes en el exterior.
Entre los factores que hoy impulsan este fenómeno destacan la capacidad de compra en dólares, una tasa de cambio favorable y el componente emocional asociado a la adquisición de vivienda en el país de origen. En ese contexto, regiones como Valle del Cauca, Antioquia, Cundinamarca, Risaralda y Atlántico, concentran parte importante de esta demanda internacional.
El crecimiento de compradores desde el exterior ocurre en medio de un escenario desafiante para el sector inmobiliario colombiano. Reportes recientes advierten una menor disposición de los hogares a adquirir vivienda, influido por factores económicos y financieros.
Pese a ello, la tendencia de este fenómeno aparece como una oportunidad para sostener la recuperación del mercado, especialmente en proyectos residenciales vinculados a inversión, segunda vivienda y retorno de familias colombianas desde el extranjero.