
La comuna de Santiago sigue siendo el polo principal para este negocio debido a su conectividad, proximidad a servicios e hitos turísticos. Expertos explican en qué fijarse a la hora de escoger un departamento para tener éxito con este modelo de arriendos.
Por Redacción EDI
Ante el complejo escenario del mercado inmobiliario y crediticio, la migración de contratos a largo plazo hacia la renta corta surge como la alternativa más rentable para los inversionistas ‘hormiga’. Este fenómeno es liderado por la comuna de Santiago Centro, que históricamente ha destacado como el principal polo de demanda por arriendos, gracias a su combinación de conectividad, servicios y alto nivel de calidad de vida urbana según en reciente Índice de Calidad de Vida Urbana (ICVU).
Este reconocimiento refuerza atributos como la cercanía entre barrios, la oferta cultural y la posibilidad de recorrer la ciudad a pie, factores altamente valorados en estadías cortas.
“Una de las grandes ventajas de este modelo de arriendo es que permite adaptarse a la demanda, ajustar tarifas y maximizar la ocupación en períodos de alta afluencia. En esa línea, hemos visto que en algunos sectores de Santiago Centro la ocupación bordea el 70% – 80%, con niveles de rentabilidad que pueden promediar en torno a un 10,3%, por sobre el arriendo tradicional”, señala José Ignacio Maturana, gerente inmobiliario de Norte Verde, desarrollador inmobiliario con mayor presencia en Santiago Centro.
El ejecutivo explica que existen 5 factores que aseguran que una propiedad en Santiago Centro sea atractiva para el público de arriendos temporales, influyendo en el éxito de una inversión inmobiliaria:
Ubicación y Conectividad Estratégica: En el modelo de renta corta, la ubicación es el factor que determina la tasa de ocupación. Se deben priorizar proyectos situados en ejes críticos de Santiago Centro, como el sector del Parque Almagro y Barrio Brasil, que cuenten con acceso inmediato a la red de Metro, servicios y puntos de interés.
Diseño Funcional: Escoger unidades compactas, tipo Studio, bien distribuidas, permitan que la operación de limpieza y mantenimiento sea rápida, optimizando los costos operativos. Maturana recomienda realizar una revisión exhaustiva del producto inmobiliario, como los detalles de terminaciones y funcionalidad que faciliten la alta rotación de huéspedes.
Control de accesos moderno: Para poder administrar bien los arriendos, una de las características más importantes que debe tener el edificio es un control de accesos que facilite el modelo de negocio. “Por ejemplo, los proyectos que cuentan con consejería virtual permiten administrar la entrada y salida de los huéspedes de manera remota, fluida y segura a través de códigos alfanuméricos o de QR”, señala Maturana.
Experiencia Innovadora: Para destacar en plataformas digitales, el edificio debe ofrecer más que un lugar donde dormir; debe proponer una experiencia. Además de preocuparse de decorar y equipar bien el departamento, se recomienda elegir proyectos que tengan una arquitectura de vanguardia y espacios comunes de alto estándar que funcionen como una extensión del departamento, como plazas elevadas, salas lounge y zonas de cowork.
Perspectiva Sostenible: Un activo inmobiliario eficiente es más rentable bajo este modelo de negocio. Invertir en edificios que tengan como pilar la sostenibilidad, responde a una tendencia global que atrae mucho al turista extranjero y se traduce en menores costos operativos. Entre los atributos mínimos que un departamento debería tener figuran las ventanas termopanel y los artefactos y griferías de bajo consumo.