
Un informe de BDO Chile muestra que el costo de capital del real estate volvió a caer durante el primer trimestre de 2026, impulsado por mejores condiciones financieras y menor percepción de riesgo.
Por Tomás Rodríguez Botto
Durante el primer trimestre de 2026, el mercado inmobiliario chileno registró una nueva baja en sus tasas de descuento, consolidando una tendencia que se viene observando desde el año pasado. De acuerdo con un informe de BDO Chile, esta reducción fue generalizada en todas las subindustrias del sector.
En términos simples, esto significa que el costo de invertir en proyectos inmobiliarios se está reduciendo, lo que mejora la valorización de los activos y abre espacio para reactivar iniciativas que estaban detenidas.
Según el reporte, las tasas disminuyeron entre 0,3 y 0,5 puntos porcentuales en el trimestre, dependiendo del tipo de activo, acumulando una baja cercana a 0,8 puntos en los últimos 12 meses.
El segmento comercial fue el más favorecido, mientras que las oficinas mostraron un ajuste más acotado. Actualmente, el costo de capital del sector se mueve en rangos cercanos al 5%, aunque puede superar el 6% en proyectos de desarrollo.
El informe de BDO atribuye esta tendencia principalmente a dos factores: menor tasa libre de riesgo, que actúa como base para todas las inversiones y la caída del premio por riesgo de mercado, que refleja una menor incertidumbre.
Ambos elementos han empujado a la baja las tasas, aunque el aumento en el costo del financiamiento (spreads de crédito), ha limitado parcialmente este efecto.
Uno de los efectos más relevantes de esta baja es su impacto en la dinámica del sector. Con menores tasas, los proyectos se vuelven más rentables en términos financieros, lo que está facilitando la reactivación de iniciativas que habían quedado en pausa.
Pese a la mejora, el estudio advierte que el análisis debe seguir siendo caso a caso, ya que las condiciones pueden variar según el tipo de activo, su nivel de riesgo y estructura de financiamiento.
Con todo, el mercado comienza a mostrar señales más claras de recuperación, apoyado en un entorno financiero que, aunque todavía desafiante, resulta bastante más favorable que en años anteriores.