
El gobierno implementó una serie de medidas que modifican el marco legal que regula la compra de bienes inmuebles por extranjeros para introducir condiciones más estrictas.
Por Leonardo Núñez
El Consejo Federal de Suiza anunció recientemente medidas orientadas a endurecer la adquisición de viviendas por parte de extranjeros, en respuesta a la creciente presión sobre el mercado inmobiliario.
A través de un comunicado, el Consejo Federal informó que impulsará modificaciones a la denominada ley “Lex Koller”, normativa que regula la propiedad de inmuebles por parte de personas extranjeras. La propuesta será sometida a un período de consulta pública por cerca de un mes, a partir del 14 de junio.
Entre los principales cambios, se contempla exigir un permiso previo a ciudadanos de países fuera de la Unión Europea y de la Asociación Europea de Libre Comercio (integrada por Islandia, Liechtenstein y Noruega), que deseen adquirir una vivienda en el país.
Asimismo, se establece la obligación de vender la propiedad en un plazo acotado en caso de dejar de residir en Suiza, lo que introduce un límite temporal a la tenencia de estos inmuebles. Con ello, se busca evitar que las viviendas queden fuera del mercado residencial o se destinen exclusivamente a fines de inversión.
Las restricciones también abarcan el ámbito comercial. El Ejecutivo propone limitar la compra de inmuebles por parte de extranjeros con fines de arriendo, así como establecer mayores exigencias para la adquisición de segundas residencias y viviendas vacacionales, además de restringir su participación en sociedades inmobiliarias.
Estas medidas se enmarcan en un escenario de creciente tensión en el mercado habitacional, asociado al sostenido aumento de la población en el país.
En este contexto, el gobierno también someterá a consulta pública la iniciativa popular “No a una Suiza de 10 millones”, que plantea restricciones a la migración y al derecho a residencia, junto con establecer un límite máximo para la población.