
Un informe de Fundación Tejido Urbano advierte que, pese a una recuperación en marzo, el mercado enfrenta tasas más altas, plazos más acotados y una fuerte concentración en la banca pública. En paralelo, crece el endeudamiento de los hogares para pagar arriendos.
Por Tomás Rodríguez Botto
El mercado de créditos hipotecarios en Argentina comenzó 2026 con una caída relevante. Durante el primer trimestre se otorgaron 6.667 préstamos, un 20% menos que en igual período del año anterior, según datos de Fundación Tejido Urbano .
Aunque marzo mostró una recuperación frente a febrero, el balance general da cuenta de un cambio de ciclo. El volumen operado alcanzó los USD 224,7 millones en marzo, tras los USD 185,3 millones registrados el mes previo , evidenciando una alta sensibilidad a las condiciones macroeconómicas.
Este comportamiento se da en un contexto de endurecimiento financiero. Las tasas de interés subieron de 5,58% en enero a 6,37% en marzo, mientras que los plazos promedio se acortaron desde 26 a 25,5 años . La combinación de ambos factores reduce la capacidad de acceso y vuelve más restrictivo el otorgamiento de créditos, concentrándose en perfiles con mayores ingresos y estabilidad.
El informe también da cuenta de una fuerte concentración del mercado. Nueve de cada diez créditos fueron otorgados por el Banco Nación , consolidando el rol dominante de la banca pública en el financiamiento habitacional.
En paralelo, la participación de la banca privada fue prácticamente inexistente durante los primeros meses del año, lo que refuerza un escenario donde la evolución del crédito depende en gran medida de la política pública.
A nivel territorial, la actividad se concentra principalmente en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y la Provincia de Buenos Aires, que en conjunto explican el 62% de los créditos hipotecarios . Esto responde a la alta concentración de población y actividad económica en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), donde se ubica el mayor dinamismo del mercado inmobiliario.
En la provincia, las operaciones con hipoteca representaron el 13,7% del total de escrituras, mientras que en la capital alcanzaron el 16,6%, con tickets promedio en torno a los USD 100.000 en ambos casos .
Este escenario de mayor restricción al crédito se da, además, en un contexto de creciente presión sobre los hogares que arriendan. De acuerdo con el mismo relevamiento, un 57,6% de las familias inquilinas debió recurrir a endeudamiento o utilizar ahorros para pagar el alquiler, cifra que muestra un aumento sostenido frente al 46,2% registrado en 2022.
La situación es aún más marcada en la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano, donde más del 65% de los arrendatarios requiere algún tipo de asistencia financiera para sostener su economía doméstica. En este contexto, también se observa un mayor uso del sistema bancario: el recurso al crédito formal casi se duplicó en los últimos años, pasando de 10,6% a 18,1%.