fbpx
  • Síguenos:
8 agosto, 2025 /

Una década de impacto: CES y la transformación sustentable de la infraestructura pública en Chile

En un contexto global donde la eficiencia energética y la resiliencia urbana ya no son una opción, sino una necesidad, Chile se ha posicionado como referente regional en edificación sustentable. Buena parte de ese liderazgo se debe al trabajo realizado por la Certificación Edificio Sustentable (CES), que este año celebra 10 años desde su implementación, con más de 150 proyectos certificados y otros 350 en proceso. Su historia y logros han quedado retratados en el libro “El impacto de una década”, lanzado recientemente en un evento que reunió a autoridades públicas, gremios profesionales, empresas privadas y expertos del sector.

Por Pao Castelli Tribes

El encuentro, encabezado por Ricardo Fernández, presidente de CES, fue más que una celebración simbólica. Reflejó una consolidación técnica, institucional y política que ha permitido a este sistema de certificación convertirse en un estándar nacional en materia de infraestructura sustentable.

“Lo que partió como una iniciativa conjunta entre el MOP, el Colegio de Arquitectos, la Cámara Chilena de la Construcción y el Instituto de la Construcción, hoy es un ecosistema consolidado”, destacó Fernández, subrayando cómo la certificación ha dejado de ser solo una etiqueta ambiental para convertirse en una herramienta de política pública con impacto territorial.

A diferencia de otros sistemas internacionales, CES fue desarrollado desde cero en Chile, adaptado a su diversidad climática, geográfica y normativa. Su enfoque en el diseño pasivo y en la eficiencia operacional no solo ha permitido reducir la huella de carbono de los edificios públicos, sino también mejorar directamente la calidad de vida de sus usuarios. “En un colegio, un ambiente bien climatizado incide en el aprendizaje; en un hospital, en la recuperación de los pacientes”, sostuvo Fernández.

Este enfoque ha permitido resultados concretos: según datos acumulados hasta 2024, los edificios certificados CES contribuyen a un ahorro anual de 51 millones de kWh (el equivalente al consumo de 17.000 viviendas), 25.900 toneladas de CO evitadas y cerca de 1.800 millones de pesos en reducción del costo social por emisiones.

Pero el verdadero valor de CES está en su carácter integrador y transversal. No solo ha sumado a ministerios clave como Energía, Vivienda y Medio Ambiente, sino que ha logrado convocar a arquitectos, ingenieros, consultores, municipios, empresas y universidades en torno a un lenguaje común: construir con responsabilidad ambiental y eficiencia de recursos.

Lo que comenzó como un convenio interinstitucional en 2014 ha evolucionado hasta convertirse en una política de referencia. Como señaló Mauricio Salinas, presidente del Instituto de la Construcción, entidad que administra el sistema: “Hay un impacto evidente, especialmente en la edificación pública. CES ha demostrado que es posible elevar los estándares sin comprometer la viabilidad económica”.

La visión es compartida por otros actores clave del proceso. Margarita Cordaro, del Ministerio de Obras Públicas, destacó la capacidad del sistema para integrar miradas públicas y privadas en una gobernanza técnica de largo plazo. “Aquí hay gente con mucha capacidad y resiliencia. CES es un activo que Chile debe cuidar”, afirmó.

Uno de los grandes méritos de CES ha sido demostrar que el sector público puede liderar la transformación del mercado inmobiliario. Proyectos como la Escuela Pangui Buya, el edificio Ribera Blanca y hospitales de alta envergadura certificados en regiones, han dejado claro que la sustentabilidad no es patrimonio exclusivo de edificios premium o corporativos, sino una condición necesaria para el bienestar colectivo.

El sistema también ha comenzado a expandirse hacia nuevas tipologías, incluyendo proyectos de rehabilitación y equipamiento mayor, como aeropuertos y hospitales de hasta 100 mil m². Según el equipo técnico de CES, el futuro apunta a seguir profundizando en criterios como carbono incorporado, economía circular y resiliencia climática.

De Chile al escenario internacional

Hoy, CES no solo lidera en Chile: se ubica entre los tres sistemas más activos per cápita de Latinoamérica, con una proyección que podría escalar aún más en escenarios internacionales como la próxima COP en Brasil.

“El sistema chileno es un caso emblemático. No hay otra certificación en Sudamérica que haya alcanzado este nivel de madurez técnica, respaldo institucional y cobertura territorial”, comentó Paola Valencia, exdirectora de CES y actual jefa de Acción Climática de EBP.

El libro conmemorativo no solo documenta esta evolución con cifras y casos concretos; también busca inspirar a una nueva generación de profesionales del sector a seguir elevando los estándares de la edificación nacional.

A 10 años de su creación, CES ha demostrado que es posible hacer ciudad de otra manera: más eficiente, más saludable y más justa. Como señaló Paola Molina, representante del Colegio de Arquitectos: “Esta certificación no es un fin, es una herramienta de transformación. Nos queda mucho por construir, pero sabemos que vamos por el camino correcto”.

Mientras Chile se prepara para enfrentar desafíos cada vez más complejos en materia urbana y ambiental, CES emerge no solo como una buena práctica, sino como una política pública de alto impacto, con respaldo técnico, legitimidad sectorial y una visión clara del futuro.

Los comentarios están cerrados.

También puede interesarte


En Inmofest 1º Vivienda puedes cumplir el sueño de la casa propia