
La consultora Colliers advirtió que los tiempos para obtener permisos y completar desarrollos inmobiliarios continúan aumentando, pese a la desaceleración del mercado. En siete años, el plazo total para concretar un proyecto de vivienda se incrementó en más de 700 días.
Por Tomás Rodríguez Botto.
Los proyectos habitacionales en Chile enfrentan procesos cada vez más extensos antes de llegar a su etapa final. Así lo revela la quinta edición del Ranking de Trámites Pro Vivienda elaborado por Colliers, estudio que muestra un sostenido aumento en los tiempos asociados a la obtención de permisos y ejecución de iniciativas inmobiliarias.
Según el informe, el período total que transcurre desde el ingreso de un anteproyecto hasta la recepción final de una obra alcanzó los 2.001 días durante 2025, equivalente a cerca de cinco años y medio. La cifra representa un incremento de 703 días respecto de 2018, cuando el mismo proceso demandaba 1.298 días.
Para esta nueva versión del ranking, la consultora analizó más de 1.250 proyectos inmobiliarios y más de 2.400 trámites municipales realizados en distintas comunas de la Región Metropolitana y otras zonas del país, considerando resoluciones emitidas hasta 2026.
Jaime Ugarte, director ejecutivo de Colliers, explicó que “La tardanza de 2.001 días incluye el tiempo promedio de los trámites de anteproyecto, permiso de edificación y recepción final en los municipios, unidos a fases de construcción, modificación de iniciativas durante la ejecución y proceso de constitución de copropiedad inmobiliaria”.
El estudio señala que la extnsión de los tiempos responde a una combinación de elementos administrativos, regulatorios y operacionales, que afectan el desarrollo de los proyectos.
En ese sentido, Ugarte sostuvo que “a la vez, se consideran los plazos de paralizaciones por parte de ciertas municipalidades, como el caso Fundamenta (Ñuñoa) y retrasos en la obtención de recepciones como Recoleta y Estación Central. Es una combinación de factores administrativos, regulatorios y operativos”.
Si se observa únicamente el tiempo destinado a la tramitación de permisos, el informe muestra que este pasó de 449 días en 2022, a 471 días en la medición actual. El desglose considera un promedio de 149 días para anteproyectos, 223 días para permisos de edificación y cerca de 100 días para las recepciones finales.
A nivel comunal, Renca se posicionó como la municipalidad más eficiente en la tramitación de permisos para proyectos habitacionales, registrando un promedio de 311 días.
En el extremo opuesto se ubicó Conchalí, que alcanzó 837 días para aprobar iniciativas inmobiliarias, convirtiéndose en la comuna con los mayores tiempos de espera. Le siguió Quinta Normal, con un promedio de 725 días.