- 15 septiembre, 2025 - 7:00 am
Déficit Habitacional y PEH: Un tema sin soluciones en el debate presidencial
El Plan de Emergencia Habitacional (PEH) ha sido una política clave del Gobierno actual para abordar el Déficit de viviendas en el país, por lo que entender las consecuencias de su vigencia por 4 años más o su posible discontinuidad, es generar un panorama con perspectiva más allá de quién gane en las elecciones, por su relación con la política habitacional y urbana de este eje.
La realidad es que el déficit de viviendas en Chile es un problema estructural que afecta a miles de familias, especialmente a las más vulnerables y eso ya es materia conocido por todos, por lo mismo se mencionó en el último debate presidencial en CHV en varias ocasiones, a pesar de que ninguno de los ocho candidatos hizo hincapié en las posibles soluciones a implementar de cara a su futuro gobierno.
Según datos del Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu), el Déficit Habitacional en Chile se estima en más de 500.000 viviendas y ha sido el PEH, el encargado de buscar abordar este problema, con líneas programáticas que incluyen subsidios habitacionales para la compra o arriendo de viviendas, construcción de viviendas sociales, y mejoramiento de barrios y espacios públicos.
Por su parte, el Plan Ciudades Justas busca promover la equidad y la justicia en la planificación urbana, la vivienda es un componente clave de la ciudad, por lo que su calidad y accesibilidad pueden influir en la calidad de vida de los habitantes. De aquí que el PEH busca proponer un valor agregado desde la oportunidad de promover la integración de la vivienda con el barrio y la ciudad, mediante la construcción de viviendas en áreas consolidadas y con acceso a servicios y equipamientos.
¿Cómo? con lógicas que impulsan una agenda de modernización para el Ministerio de Vivienda y Urbanismo. La agenda busca mejorar la eficiencia y la transparencia en la gestión de la política habitacional y urbana, desde la digitalización de los procesos y la simplificación de los trámites a la mejora de la participación ciudadana, donde el diálogo con organizaciones sociales y dirigencias, son fundamentales para fortalecer y robustecer la estrategia de cohesión e inclusión.
Sin embargo, no se olvida que durante la gestión del PEH, se debieron enfrentar varios desafíos que abarcan la crisis económica y la falta de recursos, la complejidad de los procesos de planificación y ejecución de los proyectos, así como la resistencia de algunas comunidades a los proyectos habitacionales y la escasez de terrenos para dicho fin.
Por lo que para quiénes deban administrar el próximo Gobierno, deben contemplar los desafíos civilizatorios dentro de este enorme universo que representa el Déficit Habitacional. Es decir, necesitamos escuchar cómo la política sectorial podrá plantear soluciones a la promoción de la sostenibilidad y la resiliencia en la planificación urbana; a la inclusión y la equidad en el acceso a la vivienda y los servicios urbanos; y a la necesaria innovación y tecnología en la gestión de la política habitacional y urbana.
En resumen, el PEH ha sido una política clave para abordar el déficit de viviendas en Chile. Sin embargo, es importante seguir trabajando para mejorar la calidad de vida de las familias más vulnerables y promover la equidad y la justicia en la planificación urbana. Ojalá que el próximo debate, podamos tener una discusión con mayor altura de miras con respecto a estos y otros desafíos que enfrenta la política habitacional en Chile.