
Los plazos para completar los principales permisos municipales llegan a 472 días en Los Lagos, mientras que en Valparaíso y Coquimbo se sitúan en 317. Colliers estima que recuperar los tiempos de hace una década permitiría movilizar US$15.278 millones en nuevas viviendas.
Por Tomás Rodríguez Botto
Una diferencia de 155 días separa a las regiones con los mayores y menores tiempos de tramitación de los principales permisos requeridos para desarrollar proyectos inmobiliarios. Esa brecha aparece en una medición de Colliers que analiza los plazos municipales fuera de la Región Metropolitana.
El período más extenso se registra en Los Lagos, con 472 días acumulados. Biobío alcanza 437 días y O’Higgins, 430. Antofagasta, con 394 días, también supera el año de tramitación cuando se consideran los tres procesos analizados por la consultora. Mientras, en el otro extremo, Valparaíso y Coquimbo presentan los menores registros con 317 días cada una.
La comparación anual muestra, además, que la evolución no ha sido uniforme entre las regiones. Valparaíso redujo su plazo en 12 días respecto de 2025, mientras que O’Higgins lo hizo en 81 días. En Los Lagos, la disminución llegó a 86 días.
Con estos resultados, Los Lagos pasó de registrar 558 días el año pasado a 472 en la medición actual, O’Higgins bajó desde 511 a 430 días y Valparaíso desde 329 a 317.
“Las regiones que tuvieron positivos avances son Valparaíso, con una reducción total de 12 días, pasando de 329 días en 2025 a 317 este 2026; O’Higgins con 81 días, pasando de 511 a 430; y Los Lagos con 86 días, pasando de 558 días a 472”, explica Jaime Ugarte, director ejecutivo de Colliers.
Más allá de las diferencias entre regiones, el estudio dimensiona el efecto que tienen los plazos de aprobación sobre la actividad inmobiliaria. Según Colliers, si los tiempos de permisos y recepciones retornaran a los niveles registrados hace 10 años, el potencial de desarrollo de nuevas viviendas podría asociarse a una inversión de US$15.278 millones a nivel nacional.
La consultora estima que las demoras en estos procesos representan actualmente un 10,1% del valor de una vivienda. En tanto, el escenario también tiene efectos sobre el empleo. De acuerdo con el análisis, una recuperación de los tiempos que existían hace una década permitiría generar hasta 86.925 nuevos puestos de trabajo directos e indirectos vinculados a la construcción.