
Un análisis elaborado por Déficit Cero a partir de las encuestas Casen 2009-2024 cifra en 774.217 los hogares que enfrentan esta situación. De ellos, cerca de 45 mil viven en condiciones de hacinamiento no ampliable.
Por Tomás Rodríguez Botto
El 40% de los hogares que arriendan en Chile destina más de un 30% de sus ingresos al pago de la vivienda, proporción que alcanzó su mayor nivel en 2024. La cifra corresponde a 774.217 hogares y forma parte de un análisis elaborado por Déficit Cero a partir de los resultados de las encuestas Casen entre 2009 y 2024.
El estudio considera como hogares con un alto costo de arriendo a aquellos que destinan más de 30% de sus ingresos monetarios al pago de la vivienda. El criterio se basa en la dimensión de asequibilidad de una vivienda adecuada establecida por ONU-Habitat, bajo la cual el costo de la vivienda no debería comprometer la capacidad de las familias para cubrir otras necesidades básicas.
La proporción ha aumentado durante el período analizado. Según el informe, en 2009 el porcentaje de hogares que superaba ese umbral era menor, mientras que en 2024 llegó a 40%
La situación presenta diferencias importantes según el nivel de ingresos. Durante 2024, los hogares del primer quintil destinaban una mediana de 64% de sus ingresos al arriendo. Para los quintiles II, III y IV, la carga alcanzaba 45%, 41% y 40%, respectivamente. En el quinto quintil, en tanto, el porcentaje llegaba a 36%.
En el primer quintil, el ingreso monetario mediano del hogar alcanzaba $406.499 y el gasto en arriendo llegaba a $280.000. Después de cubrir ese pago, el ingreso residual se situaba en $150.000 para el grupo familiar. El estudio señala que este monto resulta inferior a la línea de pobreza por persona equivalente estimada para hogares no arrendatarios, de $194.588.
En términos de composición, los hogares nucleares biparentales —parejas con o sin hijos— representan el 40% de los casos con alto costo de arriendo. Les siguen los hogares unipersonales, con 28%, y los hogares nucleares monoparentales, con 24%.
El informe también identifica una dimensión habitacional adicional. En 2024, 44.833 hogares que destinaban más de 30% de sus ingresos al arriendo enfrentaban además hacinamiento no ampliable, mientras que otros 25.347 correspondían a hogares allegados a otras familias.
La problemática tampoco se distribuye de manera uniforme en el territorio. Tarapacá registra un 16% de hogares con alto costo de arriendo, seguida por Antofagasta, con 15%. La Región Metropolitana y Magallanes alcanzan 13% cada una, ubicándose también por sobre el promedio nacional.
El análisis muestra, además, cambios en la composición de los hogares afectados. La proporción de hogares con jefatura migrante aumentó desde 2009 y llegó a 26% en 2024, equivalente a poco más de uno de cada cuatro hogares con problemas de asequibilidad del arriendo.
En paralelo, la presencia de niños, niñas y adolescentes dentro de estos hogares disminuyó durante el período estudiado, desde 54% a 45%, mientras que la proporción de hogares con jefatura de adulto mayor se mantuvo relativamente estable, entre 11% y 15%.