
A cinco meses del inicio de la Copa del Mundo, las ciudades sedes —especialmente Nueva York/Nueva Jersey y Ciudad de México— experimentan alzas extraordinarias en precios de hoteles y alojamientos temporales debido a la alta demanda.
Por: Leonardo Núñez
A medida que se acerca la Copa Mundial de Fútbol 2026, uno de los gastos más elevados y sensibles para los aficionados que planean asistir a los partidos clave —incluida la gran final en MetLife Stadium (Nueva Jersey)— es el costo del hospedaje, que está subiendo de manera significativa en las ciudades anfitrionas.
Un análisis del medio “The Athletic” señala que los precios de hoteles en las sedes del Mundial han subido en promedio más de 300% en comparación con los niveles habituales, con algunas ciudades registrando aumentos extremos en torno a eventos específicos del torneo.
Por ejemplo, en Nueva York/Nueva Jersey, la zona que acogerá la final, los precios de habitaciones han llegado a escalar hasta más de US$3.000 por noche cerca de las fechas de los partidos más importantes.
En el área de East Rutherford y Secaucus, muy próxima al estadio, se encuentran alojamientos que tradicionalmente tienen tarifas moderadas, pero que en fechas señaladas podrían multiplicar su costo habitual. Aunque fuera de temporada se pueden encontrar opciones más económicas (desde alrededor de US$90–$150 por noche en hoteles cercanos), las proyecciones para las jornadas de fútbol indican que estos valores podrían dispararse considerablemente.
Los propietarios de alojamientos temporales también han reaccionado a la demanda anticipada. En algunas plataformas de renta como Airbnb, ciertos anfitriones en Nueva Jersey han listado estancias con tarifas de hasta US$17.000 por varios días durante el fin de semana de la final, especialmente para espacios amplios destinados a grupos de aficionados (2,5 millones por noche en pesos chilenos”.
El fenómeno no se limita al norte de Estados Unidos. En Ciudad de México, otra sede del Mundial 2026, los aumentos han sido aún más extremos en algunos casos: cierto análisis reportó que hoteles que antes costaban cerca de US$157 por noche llegaron a registrar tarifas de hasta US$3.882 durante fechas claves, un incremento de más del 2.300%.
La presión sobre los precios de alojamiento se explica principalmente por la alta demanda de visitantes nacionales y extranjeros, que buscan ubicaciones convenientes cerca de los estadios y el centro de las ciudades sede. La lógica de mercado empuja los precios al alza cuando la ocupación prevista supera con creces la oferta disponible, fenómeno común en eventos deportivos de gran magnitud.
En otras ciudades anfitrionas, como Guadalajara o Houston, aunque los incrementos proyectados son menores que en Nueva York o Ciudad de México, también se prevé que los costos de hoteles y hospedajes temporales aumenten de forma considerable frente a lo que se observa en períodos sin eventos de este tipo.
Asimismo, datos de plataformas de distribución hotelera muestran que las tarifas promedio diarias (ADR) han subido en varias sedes incluso antes de que comience la venta masiva de reservas, reflejando la anticipación de la alta demanda.
Para los aficionados que planean seguir los partidos del Mundial 2026, especialmente la final, estos incrementos implican que el costo de alojarse cerca del estadio puede convertirse en uno de los principales rubros del presupuesto de viaje, superando con creces los precios habituales de hotel incluso en temporada alta.