
El saldo deudor neto pasó de $63 mil millones a más de $442 mil millones en tres años. El alza de la morosidad coincide con el debate por eximir del pago a adultos mayores, en un contexto de presión sobre los ingresos municipales.
Por Tomás Rodríguez Botto
El debate sobre el Plan de Reconstrucción Nacional y Desarrollo Económico Social, ha reactivado una demanda histórica: eliminar el pago de contribuciones para la vivienda principal de adultos mayores de 65 años. La propuesta apunta a aliviar la carga tributaria de este grupo, pero se cruza con un escenario fiscal marcado por el deterioro en el cumplimiento del impuesto territorial.
De acuerdo con un análisis de la consultora Colliers, basado en cifras de la Tesorería General de la República, el saldo deudor neto de este tributo experimentó un aumento significativo en los últimos años. Entre 2022 y 2025, la deuda pasó de $63.000 millones a $442.100 millones, lo que equivale a un incremento de 601%.
“Los datos de la Tesorería General de la República (TGR) para el período 2022-2025, revelan un deterioro sostenido en los niveles de cumplimiento. Tras el Reavalúo de Bienes Raíces No Agrícolas del año 2022, liderado por el Servicio de Impuestos Internos (SII), se esperaba una estabilización de los ingresos municipales. Los planes de gestión tributaria del SII de los últimos años, orientados a la modernización y al cierre de brechas de cumplimiento, permitieron incluso un crecimiento en el número de roles catastrales”, señala Ana López, consultora del Área de Regularizaciones y Desarrollo de Colliers.
“No obstante, la práctica muestra un fenómeno distinto: comunas tradicionalmente cumplidoras han transitado hacia niveles de morosidad históricamente altos. A nivel nacional, el saldo deudor neto pasó de $63.000 millones en 2022 a $442.100 millones en 2025, lo que representa un incremento del 601%”, agrega López.
El fenómeno no se limita a casos aislados. Según el informe, el incremento de la deuda es generalizado, aunque con distinta intensidad entre comunas.
“Este salto no es homogéneo, pero sí generalizado. Ejemplos emblemáticos ilustran la magnitud del fenómeno, como Maipú donde la deuda neta se elevó de $888 millones en 2022 a $6.636 millones en 2025 (crecimiento de 647%). Viña del Mar: que pasó de $1.382 millones a $9.037 millones (553% de aumento), y Las Condes: de $1.091 millones a $20.044 millones (1.737% de incremento), una de las comunas con mayor concentración de propiedades de alto valor”.
El alza también se observa en territorios de mayores ingresos, donde el Fondo Común Municipal cumple un rol redistributivo clave. A juicio de la consultora, esto da cuenta de una presión creciente sobre los presupuestos familiares y una menor capacidad de pago en distintos segmentos.
A nivel país, la tendencia es consistente. El análisis de Colliers indica que todas las regiones registran incrementos superiores al 400% en el período, con casos particularmente altos en Tarapacá y La Araucanía.
Según López, en el gráfico realizado por Colliers con cifras de la Tesorería General de la República, la curva ascendente es uniforme a lo largo del territorio. “Todas las regiones registran incrementos superiores al 400% en el período, con casos extremos como Tarapacá (+977%) o La Araucanía (+594%). Este patrón apunta a factores estructurales más allá de particularidades locales: el impacto del reavalúo sobre avalúos fiscales, sumado a un contexto macroeconómico que ha erosionado la capacidad de pago de muchos hogares”.