
La instalación de sistemas solares enchufables continúa creciendo en el país europeo, impulsada por su bajo costo, mayor eficiencia y un marco normativo que favorece la generación eléctrica a pequeña escala.
Por: Tomás Rodríguez Botto.
La generación de energía renovable a nivel residencial sigue consolidándose en Alemania. De acuerdo con proyecciones de la industria, durante este año se sumará cerca de medio millón de pequeñas centrales solares instaladas en balcones, lo que permitirá superar ampliamente el millón de unidades operativas a nivel nacional.
Desde la Federación de la Industria Solar explican que esta expansión responde tanto al interés ciudadano por reducir el consumo eléctrico convencional como a la mejora tecnológica de estos equipos, que hoy ofrecen mayor rendimiento que en años anteriores.
“El número total de dispositivos solares enchufables registrados y en funcionamiento en Alemania aumentará así a más de 1,2 millones para finales de año”, informó la entidad a dpa.
Las cifras oficiales muestran que, hasta mediados de diciembre, la autoridad reguladora del sistema energético había incorporado a su registro poco más de 413 mil sistemas en funcionamiento, una cifra similar a la observada el año previo. Sin embargo, el sector estima que el total real es mayor, considerando que una parte relevante de los equipos instalados no completa el proceso administrativo obligatorio.
Según la normativa vigente, estos sistemas deben ser inscritos ante la Agencia Federal de Redes dentro del mes posterior a su activación, requisito que no siempre se cumple, especialmente en instalaciones de menor escala.
Más allá del número de unidades, el crecimiento se explica por un aumento significativo en la capacidad instalada. “La potencia de los dispositivos enchufables nuevos aumentó en el mismo período alrededor de un 26 %, ya que, en promedio, son más potentes”, señaló la asociación.
El gremio destaca que estos sistemas permiten cubrir una parte relevante del consumo eléctrico del hogar sin requerir grandes inversiones ni obras complejas. El uso de tecnología que se conecta facilita su implementación directa por parte de los usuarios, lo que reduce costos operativos y acelera su adopción: “La inversión en un dispositivo enchufable a menudo se amortiza en pocos años”, indicó la asociación.
Desde la vereda de los consumidores, se aclara que, en el caso de viviendas arrendadas o sujetas a copropiedad, es necesario contar con la autorización correspondiente. No obstante, las organizaciones de usuarios subrayan que la instalación en balcones no puede ser rechazada únicamente por criterios estéticos, reforzando así el acceso a soluciones de energía limpia en entornos urbanos.