
Estudios desarrollados en el marco de la Red de Economía Circular de la Construcción, concluyeron que la cantidad de residuos de construcción y demolición generados en la Región Metropolitana, permitiría sustentar la operación de tres plantas de valorización de gran capacidad.
Por Tomás Rodríguez Botto
La Región Metropolitana concentra un volumen de residuos de construcción y demolición (RCD), capaz de abastecer tres plantas de valorización con una capacidad de procesamiento de 150 toneladas por hora cada una. Así lo revelan los resultados de tres estudios elaborados en el marco de la Red de Economía Circular de la Construcción (Red ECC), iniciativa que busca fortalecer la gestión y aprovechamiento de materiales provenientes del sector construcción.
Los análisis fueron presentados durante un proceso de validación técnica orientado a diseñar un modelo territorial para la gestión de residuos y recursos valorizables en la región. Los estudios abordaron la oferta y demanda de materiales recuperables, las capacidades productivas existentes y los mecanismos de financiamiento e incentivos para el desarrollo de infraestructura asociada a la valorización.
Uno de los principales desafíos detectados corresponde a la limitada disponibilidad de información sobre la generación y gestión de residuos. Según los antecedentes expuestos durante la presentación, solo una fracción de las empresas constructoras de la Región Metropolitana reporta datos relacionados con la generación de residuos, situación que dificulta la planificación de soluciones a escala regional.
Los estudios también identificaron inconsistencias en los sistemas de registro, escasa desagregación de datos y diferencias entre las comunas que reportan mayores volúmenes de residuos y aquellas que concentran la actividad constructiva.
Pese a estas limitaciones, el análisis permitió detectar zonas con alta concentración de generación de residuos, particularmente en el sector norte de la capital, además de una creciente incidencia de la construcción en altura, segmento que representa más de la mitad de los residuos generados por la actividad edificadora.
Los estudios también concluyeron que los costos de transporte continúan siendo uno de los principales obstáculos para la valorización de residuos de construcción y demolición. De acuerdo con el análisis, distancias superiores a los 60 kilómetros reducen considerablemente la viabilidad económica de estas operaciones.
En materia de financiamiento, se identificaron restricciones asociadas a las exigencias para acceder a créditos, la baja demanda por materias primas secundarias y los reducidos costos de disposición final de escombros, factores que limitan el desarrollo de nuevas inversiones.
No obstante, los investigadores detectaron oportunidades para impulsar infraestructura de valorización, especialmente en el sector norte de la Región Metropolitana, donde existe una demanda potencial por centros de tratamiento. También se destacó el potencial de tecnologías modulares y de alianzas entre organismos públicos y actores privados para fortalecer tanto la oferta de residuos como la demanda de materiales recuperados.