
Un informe de la CChC plantea una hoja de ruta para cerrar brechas en recursos hídricos, movilidad, salud, conectividad digital y espacios públicos durante la próxima década.
Por Tomás Rodríguez Botto
La infraestructura volvió a instalarse en el centro del debate sobre desarrollo y calidad de vida en Chile. Así lo plantea el informe “Infraestructura para el Desarrollo Sostenible (IDS) 2026-2035”, elaborado por la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), que identifica las principales brechas del país en áreas estratégicas y estima que serán necesarias inversiones por US$252.589 millones en la próxima década para avanzar hacia estándares considerados adecuados para 2035.
El documento sostiene que las prioridades ciudadanas hoy están fuertemente marcadas por la seguridad y el deterioro económico, y que ambas problemáticas tienen una relación directa con el déficit de infraestructura existente en distintas zonas del país.
En esa línea, el estudio afirma que la infraestructura puede transformarse en una herramienta clave para impulsar crecimiento, empleo y bienestar social. Entre los antecedentes citados, se señala que una inversión de US$1.000 millones en infraestructura podría generar cerca de 35 mil empleos directos, mientras que un aumento de la inversión pública equivalente al 1% del PIB permitiría elevar el producto interno bruto en torno a 1,5% en cuatro años.
El IDS analiza ocho sectores estratégicos: recursos hídricos, energía, conectividad digital, movilidad interurbana, vialidad urbana y espacios públicos, infraestructura de salud y ELEAM, infraestructura penitenciaria e infraestructura escolar.
Uno de los mayores requerimientos de inversión corresponde a movilidad urbana, donde se proyectan US$43.729 millones para intervenir 21 ciudades del país. El informe advierte que actualmente un 33% de estas ciudades presenta niveles críticos de congestión y propone una cartera de 142 proyectos que incluyen ampliaciones viales, autopistas urbanas, corredores para transporte público, nuevas líneas de Metro, tranvías, teleféricos y más de 1.700 kilómetros de ciclovías.
En el caso de movilidad interurbana, el estudio estima inversiones por más de US$55 mil millones entre carreteras, puertos, aeropuertos y ferrocarriles. Entre las iniciativas priorizadas aparecen proyectos como el Puerto de Gran Escala de San Antonio, la Orbital Santiago Norte-Poniente, mejoras portuarias en Arica y Chacabuco, además de ampliaciones aeroportuarias vinculadas al desarrollo del hidrógeno verde.
La seguridad ciudadana también ocupa un lugar central dentro de la propuesta. El documento plantea que mejorar parques, plazas, veredas e infraestructura penitenciaria puede contribuir directamente a disminuir la percepción de inseguridad y reducir conductas delictuales.