
La exclusiva propiedad ubicada en Piñor, provincia de Ourense, vuelve al mercado tras una compra motivada por el vínculo del cantante con sus raíces familiares. La residencia, emplazada en un terreno de más de 16.500 m², combina arquitectura tradicional gallega con estándares de lujo, privacidad y amplios espacios exteriores.
Por Leonardo Núñez
Poco más de un año después de adquirir una exclusiva mansión en Piñor, provincia de Ourense, Galicia, el cantante español decidió poner la propiedad nuevamente a la venta, pese a que nunca llegó a instalarse en ella. La vivienda ya figura en el catálogo de la inmobiliaria de lujo Lucas Fox, firma que también participó en la compraventa original, mientras que el valor de la operación solo se informa a potenciales compradores. Distintas publicaciones especializadas estiman que el precio podría superar los cuatro millones de euros.
La adquisición, concretada en 2025, estuvo marcada por un fuerte componente personal. El padre del artista, el doctor Julio Iglesias Puga, nació en A Peroxa, localidad situada a pocos kilómetros de Piñor, un vínculo que motivó al intérprete a buscar un lugar donde reconectar con la tierra de su familia. En ese momento, el propio Iglesias aseguró que quería disfrutar de la tranquilidad del campo y definió la propiedad como una casa “bellísima en mitad del campo”, manifestando incluso su intención de pasar temporadas allí junto a su familia.
Sin embargo, esos planes nunca se concretaron. Aunque la residencia fue sometida a diversas mejoras tras la compra, ni el cantante ni su esposa, Miranda Rijnsburger, llegaron a ocuparla. Entre las intervenciones realizadas destacó la remodelación de la piscina para facilitar ejercicios de rehabilitación y la evaluación de un eventual helipuerto, pensado para simplificar los desplazamientos y reforzar la privacidad del lugar.
La propiedad sobresale por su tamaño y nivel de equipamiento. Se emplaza en una finca de más de 16.500 m², completamente rodeada por muros de piedra que resguardan la privacidad. La vivienda principal cuenta con siete dormitorios y trece baños, distribuidos en distintos niveles conectados mediante ascensor.
En su interior incorpora un amplio hall de acceso, salas de estar con chimeneas de piedra, comedor, biblioteca y una cocina de carácter profesional. La suite principal dispone de dos vestidores independientes, techumbres de madera de castaño y baños privados. El nivel inferior incluye gimnasio, bodega equipada y espacios de servicio, mientras que el conjunto se complementa con un garaje de gran capacidad.
Los exteriores mantienen el carácter de un refugio privado en plena naturaleza. Jardines de inspiración atlántica, un lago artificial, piscina y dos construcciones auxiliares forman parte del proyecto. Una de ellas puede utilizarse como vivienda independiente y la otra incorpora una zona de descanso con jacuzzi y cocina exterior, además de equipamiento energético como paneles solares y sistemas de calefacción.
La decisión de vender la residencia confirma que el eventual regreso de Julio Iglesias a Galicia deberá seguir esperando. El artista continúa repartiendo su tiempo entre sus propiedades en Bahamas, República Dominicana, Miami y la finca Las Cuatro Lunas, en Ojén, España. La mansión de Piñor queda así como una de las operaciones inmobiliarias más llamativas del último año: una compra impulsada por la nostalgia y el valor de las raíces familiares, que finalmente no llegó a transformarse en un nuevo hogar.