
Esta normativa modifica la reglamentación vigente para acelerar los procesos de reconstrucción, simplificando la modificación de planes reguladores y agilizando tanto la obtención de permisos como las recepciones finales de las obras.
Por: Leonardo Núñez
En medio de los incendios que siguen afectando a vastos sectores de las regiones del BioBío, Ñuble y El Maule, el Diario Oficial publicó el Decreto Nº28 del Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu), considerado como “clave” para optimizar la respuesta habitacional tras una catástrofe.
Según informó el Minvu, esta normativa modifica la reglamentación vigente para acelerar los procesos de reconstrucción, simplificando la modificación de planes reguladores y agilizando tanto la obtención de permisos como las recepciones finales de las obras.
En este sentido, el ministro Carlos Montes explicó que “la publicación de este decreto es resultado de una agenda de actualización y modernización de la planificación y las normas urbanas impulsada por el Minvu desde 2022 en adelante”.
“Por ello, su toma de razón y publicación en el Diario Oficial es oportuna y llega en un momento en que el Estado necesita de nuevas herramientas para responder a las familias que lo han perdido todo tras los incendios y gestionar el proceso de reconstrucción”, añadió el secretario de Estado.
El alcance del Decreto N°28 es amplio, facilitando la gestión de proyectos de vivienda tanto industrializados como tradicionales, además de equipamiento vecinal esencial. La normativa también aplica para la regularización de construcciones existentes y el levantamiento de nuevas obras que se enmarquen en planes de reconstrucción regionales o municipales, incluyendo la reposición total de viviendas y edificaciones con diversos destinos.
Ahora, el Minvu está a la espera de la toma de razón de un segundo reglamento clave para la reconstrucción. Se trata del Decreto N°10 -parte de la implementación de la Ley de Agilización de Permisos de Construcción-, el cual permitirá iniciar obras mediante declaraciones juradas en casos excepcionales, reduciendo así los tiempos de espera.
Dicha reforma acelerará la actualización de los planes reguladores a un máximo de dos años, incrementará la información pública para la toma de definiciones, y generará herramientas para reconvertir áreas deterioradas mediante nuevos instrumentos de gestión, y un control de la densidad a nivel regional para aquellas zonas bien conectadas.