fbpx
  • Síguenos:
1 marzo, 2026 /

Una de cada cuatro viviendas rurales en Argentina está vacía

Datos del Censo 2022 revelan un fuerte contraste entre el déficit habitacional en las ciudades y el creciente vaciamiento del parque de viviendas en el campo, donde la desocupación triplica a la urbana en algunas provincias.

Por Tomás Rodríguez Botto 

Mientras en las ciudades argentinas el acceso a la vivienda sigue siendo una de las principales preocupaciones sociales, en el campo ocurre un fenómeno silencioso pero igual de relevante: miles de casas permanecen vacías. Según el Censo Nacional 2022, una de cada cuatro viviendas rurales del país no está habitada, una proporción que duplica largamente la registrada en zonas urbanas

En total, Argentina cuenta con más de 17,7 millones de viviendas particulares. De ese universo, el 7,6% se ubica en áreas rurales, ya sea en pequeños pueblos o en zonas dispersas. Aunque numéricamente son menos que las urbanas, el nivel de vacancia es mucho mayor: mientras en las ciudades cerca del 11% de las viviendas está desocupada, en el ámbito rural el porcentaje supera el 24%.

La situación varía según la provincia. En distritos con fuerte tradición rural como Corrientes, Chaco, Formosa, Misiones o Santiago del Estero, la diferencia entre ciudad y campo es más moderada. Sin embargo, en la provincia de Buenos Aires el contraste es extremo: en áreas rurales agrupadas, casi 4 de cada 10 viviendas están vacías, cifra que trepa a más del 40% en zonas rurales dispersas. Casos aún más críticos se registran en La Pampa y Santa Cruz, donde aproximadamente la mitad de las viviendas rurales alejadas de centros poblados no tiene ocupantes.

¿Por qué están vacías estas casas?

A diferencia de lo que ocurre en las ciudades —donde predominan las viviendas en venta, alquiler o uso temporal— en el medio rural el fenómeno responde a otras lógicas. El 41% de las viviendas rurales deshabitadas se utiliza como segunda residencia o casa de fin de semana. Pero el segundo grupo más importante corresponde a una categoría más difusa: viviendas cerradas, sin uso definido o directamente abandonadas.

Esta falta de claridad es uno de los principales problemas que señala el informe. En varias provincias, especialmente del norte y la Patagonia, las viviendas rurales vacías clasificadas como “otras situaciones” superan el 30%, e incluso alcanzan el 65% en Santa Cruz. Se trata de construcciones que no están en venta, ni en alquiler, ni en uso turístico, lo que dificulta pensar políticas concretas para su recuperación.

En cuanto al tipo de viviendas, el panorama es claro: el 90% de las casas rurales vacías son casas tradicionales. Los ranchos —construcciones más precarias y propias de algunas regiones— tienen mayor presencia en provincias como Santiago del Estero, Formosa o Salta, lo que suma otra dificultad, ya que su deterioro limita las posibilidades de reutilización. 

Los comentarios están cerrados.

También puede interesarte


En Inmofest 1º Vivienda puedes cumplir el sueño de la casa propia