
El auge del comercio electrónico vuelve a tensar a los condominios y las conserjerías durante fin de año. Datos de Kastor muestran un fuerte salto en el volumen de encomiendas y un giro hacia soluciones digitales para enfrentar la sobrecarga operativa.
Por: Tomás Rodríguez Botto.
El cierre del año se ha transformado en el periodo más desafiante para la operación diaria de edificios y condominios. El crecimiento sostenido del comercio online, consolidado como hábito de consumo, provoca durante diciembre un aumento abrupto en la llegada de encomiendas, elevando la presión sobre conserjerías, administradores y espacios comunes.
Según cifras de Kastor, plataforma especializada en la administración de comunidades, el flujo de paquetes puede incrementarse hasta en un 80% respecto de otros meses, convirtiendo la recepción y entrega de encomiendas en uno de los principales puntos críticos de la gestión comunitaria.
Frente a este escenario, muchas comunidades han comenzado a anticiparse. La adopción de sistemas digitales y una mayor planificación aparecen como factores clave para enfrentar el peak de despachos con mayor orden y menor desgaste operativo. “La clave es adoptar herramientas que permiten centralizar procesos para facilitar la coordinación interna, algo esencial cuando el flujo de entregas se dispara”, señala Rafael Escobar, CEO de Kastor.
En esa línea, Kastor Conserjería incorporó una plataforma digital de apoyo a la labor diaria de los equipos de conserjería, orientada a optimizar el control y la trazabilidad dentro de edificios y condominios. La herramienta permite supervisar accesos en tiempo real, registrar ingresos de forma centralizada y gestionar la correspondencia de manera ordenada.
El sistema también digitaliza el libro de novedades, mejora la comunicación con residentes y permite operar con distintos perfiles de usuario, lo que facilita la coordinación entre administradores, comités y equipos de trabajo, incluso desde distintos dispositivos.
Durante las semanas de mayor demanda, este tipo de soluciones permite acelerar el registro de paquetes, enviar notificaciones automáticas y evitar la acumulación prolongada en espacios comunes. “La mayoría de los paquetes no permanece más de 6 a 10 horas en la conserjería, porque los residentes suelen retirarlos al finalizar su jornada laboral”, explica Escobar.
Además de agilizar los procesos, la digitalización fortalece la seguridad. Los registros trazables reducen errores, extravíos y reclamos, entregando mayor tranquilidad tanto a vecinos como a trabajadores. Con información clara y centralizada, los conserjes pueden concentrarse en tareas prioritarias como el control de accesos, mientras la administración gana eficiencia operativa.
Las proyecciones para los próximos años apuntan a que el volumen de entregas seguirá en aumento. En ese contexto, la tecnología se consolida como una herramienta clave no solo para enfrentar los peaks de fin de año, sino también para avanzar hacia comunidades más ordenadas, seguras y con mejor calidad de vida.