
La propuesta contempla una bonificación estatal equivalente al 25% de los aportes, con un máximo de 160 UF por beneficiario, además de una exención tributaria sobre los recursos de la cuenta. Según un estudio encargado por el gremio, el mecanismo podría beneficiar a unos 130 mil hogares adicionales.
Por Tomás Rodríguez Botto
La Cámara Chilena de la Construcción (CChC), puso sobre la mesa un mecanismo destinado a reforzar la capacidad de ahorro de las familias que buscan acceder a una vivienda, en un escenario marcado por el aumento del monto que deben reunir antes de solicitar un crédito hipotecario.
La propuesta, elaborada a partir de un estudio de Econsult Capital encargado por el gremio, contempla que los recursos destinados al pie sean complementados mediante una bonificación estatal y una exención tributaria. El instrumento estaría dirigido a la compra de primeras viviendas, nuevas o usadas, de hasta 4.000 UF.
En ese sentido, el presidente de la CChC, Raimundo Rencoret, afirmó que “nuestro desafío es volver a hacer de la vivienda un proyecto positivo y para lograrlo, necesitamos recuperar el crecimiento, generar empleo, movilizar inversión y construir políticas públicas que permitan que el esfuerzo de las familias encuentre también oportunidades”.
La fórmula planteada considera una cuenta con un período mínimo de ahorro de tres años y aportes que podrían efectuarse de manera anual o semestral. Los fondos tendrían un plazo máximo de 15 años para ser utilizados. El beneficio estatal correspondería al 25% de los aportes realizados por la familia, con un tope de 160 UF por beneficiario. A ello se sumaría la exención del impuesto a la renta sobre los depósitos y la rentabilidad generada.
Los escenarios desarrollados por Econsult consideran una rentabilidad real anual de 3,62%. Para una vivienda de 2.000 UF, el ejercicio contempla cinco años de ahorro y aportes mensuales de 5 UF. La familia reuniría 298 UF, mientras que la rentabilidad agregaría 28 UF y la bonificación estatal 74 UF, alcanzando las 400 UF correspondientes a un pie del 20%.
Para una vivienda de 3.000 UF, el escenario considera siete años y un ahorro mensual de 5,2 UF. Los aportes familiares sumarían 434 UF, la rentabilidad 58 UF y la bonificación 108 UF, llegando a 600 UF.
En el caso de una vivienda de 4.000 UF, el cálculo contempla nueve años de ahorro. Los aportes alcanzarían 561 UF, la rentabilidad 99 UF y la bonificación estatal 140 UF, completando las 800 UF necesarias para un pie del 20%.
Según el estudio, por cada $100 ahorrados por una familia se sumarían aproximadamente $13 por concepto de rentabilidad y otros $25 correspondientes a la bonificación estatal, con lo que el monto destinado al objetivo habitacional llegaría a cerca de $138.
“La propuesta de la Cámara no busca reemplazar el esfuerzo de ahorro de las familias; al contrario, lo promueve, lo potencia y hace que rinda más, de modo que puedan reunir antes el pie para la casa propia”, señaló Nicolás León, gerente de Estudios y Políticas Públicas de la CChC.
El análisis estima que el mecanismo podría adelantar entre uno y dos años la reunión del pie, dependiendo del valor de la vivienda y de la capacidad de ahorro de cada hogar. También proyecta que cerca de 130.000 hogares que actualmente no ahorran con este objetivo podrían incorporarse. Además, la CChC estima, además, que el instrumento requeriría unas 10.000 bonificaciones estatales por año, con un monto promedio cercano a 110 UF. El costo fiscal alcanzaría unos US$48 millones anuales desde el tercer año de implementación.