
La medida orientada a la compra de viviendas nuevas de hasta 4.000 UF continúa avanzando en su proceso de implementación. Mientras las solicitudes siguen aumentando, distintos actores del sector han planteado la posibilidad de extender la iniciativa o ampliar su alcance una vez que se agoten los cupos disponibles.
Por Tomás Rodríguez Botto
El subsidio a la tasa de interés para la adquisición de viviendas nuevas continúa consolidándose como uno de los principales instrumentos de apoyo al financiamiento habitacional implementados durante el último año. De acuerdo con cifras entregadas por la industria financiera, hasta el 17 de julio se habían cursado 28.589 créditos bajo esta modalidad, mientras que el número total de solicitudes alcanzó las 95.647.
De ese total, 51.551 operaciones ya habían sido aprobadas y otras 32.557 permanecían en proceso de evaluación, reflejando el elevado interés que ha generado la iniciativa entre quienes buscan acceder a una vivienda.
El programa, impulsado conjuntamente por el Estado, la banca y el sector de la construcción, está dirigido a la adquisición de inmuebles nuevos que se comercialicen por primera vez y cuyo valor no supere las 4.000 UF.
El mecanismo contempla una rebaja en la tasa de interés del crédito hipotecario y la incorporación de una garantía estatal equivalente al 50% del saldo insoluto durante la mitad del plazo del financiamiento. Con ello, se busca facilitar el acceso al crédito mediante la disminución del dividendo mensual y la reducción de las exigencias de ingresos para los potenciales compradores.
Aunque el programa se encuentra vigente hasta mayo de 2027, el volumen de solicitudes ingresadas durante sus primeros meses de funcionamiento ha llevado a distintos actores del sector a plantear la necesidad de evaluar alternativas para dar continuidad a la iniciativa.
En ese contexto, la Cámara Chilena de la Construcción ha propuesto la creación de un nuevo esquema de apoyo, denominado de manera preliminar como “subsidio a la tasa 2.0”, cuyo objetivo sería ampliar el alcance del mecanismo y extender sus efectos sobre el mercado de la vivienda.