
Las nuevas unidades habitacionales permitirían aliviar, en parte, la alta demanda por acceso a la vivienda que existe en la ciudad.
Por Leonardo Núñez
Una primera ola de conversiones de oficinas a viviendas en la ciudad de Nueva York promete sumar a la ciudad más de 17.000 nuevos departamentos, lo que permitiría aliviar la alta demanda por acceso a unidades habitacionales que existe en la ciudad.
Los datos se desprenden de un informe reciente del controlador municipal Brad Lander, que analizó 44 proyectos —ya completados, en marcha o propuestos—, que apuntan a reactivar zonas residenciales en Midtown y el Lower Manhattan, usando edificios emblemáticos como 25 Water Street, la antigua sede de Pfizer y las oficinas de Goldman Sachs en 55 Broad Street.
Entre los proyectos más destacados están el complejo en 25 Water Street, que ya ofrece 1.300 departamentos, la conversión del antiguo campus de Pfizer que agregará 1.500 unidades, y el edificio de 55 Broad Street transformado en 571 viviendas, todos con avances significativos.
Además, se prevén nuevas propuestas en Brooklyn: un edificio de 72 pisos en 395 Flatbush Avenue Extension con más de 1.200 unidades, y otro en 5 Times Square con 1.250 viviendas proyectadas.
Este impulso responde a una crisis marcada por el deterioro del mercado de oficinas después de la pandemia y la creciente escasez de vivienda en la ciudad. De hecho, a julio de 2024, Nueva York tenía un déficit estimado de 500.000 unidades, y una tasa de vacancia habitacional en alquiler de 1,4 %, la más baja desde 1968.
Además, la ciudad requeriría construir alrededor de 266.000 viviendas adicionales sólo para equilibrar empleos y unidades habitacionales existentes, según datos de Dodge Construction Network.
Sin embargo, el informe de Lander advierte sobre el costo fiscal de estas conversiones: las exenciones del programa 467‑m, que exige un 25 % de viviendas asequibles, podrían reducir los ingresos de la ciudad en 5.100 millones de dólares durante las próximas décadas.
A pesar de esta contraparte presupuestaria, el informe defiende que la transformación de espacios de oficinas en residencias permitirá revitalizar zonas hoy subutilizadas y aportará a barrios de uso mixto que integren relaciones sociales y económicas diversas.
Con la aprobación del programa 467‑m en 2024, que elimina límites de altura para proyectos que incluyen viviendas asequibles y ofrece exenciones de hasta el 90 % en impuestos, los promotores tienen un incentivo robusto para llevar a cabo estas obras antes de junio de 2026.