
La eventual compra de una propiedad por parte de Mark Zuckerberg en Indian Creek se suma a una ola de traslados de grandes fortunas hacia el sur de Florida, en medio del debate por un impuesto del 5% al patrimonio en California.
Por Leonardo Núñez
La geografía del poder económico en Estados Unidos está cambiando. Mientras California discute un impuesto extraordinario al patrimonio de los más ricos, el sur de Florida —y especialmente Miami— se consolida como el nuevo imán de multimillonarios.
El último nombre en sumarse a esta tendencia es Mark Zuckerberg, fundador de Meta, quien estaría evaluando adquirir una propiedad en Indian Creek, una exclusiva isla artificial en la bahía de Biscayne, según informó Bloomberg.
Zuckerberg, cuya fortuna se estima en alrededor de US$ 240.000 millones según el Índice de Multimillonarios de Bloomberg, estaría analizando junto a su esposa, Priscilla Chan, la compra de una residencia en este enclave conocido como el “búnker de los multimillonarios”.
Allí ya residen figuras como Jeff Bezos, Jared Kushner e Ivanka Trump, Carl Icahn y el exjugador Tom Brady. Un portavoz de Meta declinó comentar la operación, aunque The Wall Street Journal había adelantado movimientos inmobiliarios del empresario en Florida.
Indian Creek es una isla de aproximadamente 1 kilómetro cuadrado, con menos de 40 propiedades, seguridad privada las 24 horas y un campo de golf en el centro (en la foto). Las residencias suelen superar los 1.000 metros cuadrados construidos y los terrenos pueden extenderse por más de 4.000 metros cuadrados frente al mar. Los valores de mercado superan fácilmente los US$ 40 millones por propiedad, y en algunos casos han alcanzado cifras cercanas a los US$ 100 millones.
El interés por Miami no es aislado. En las últimas semanas, los cofundadores de Google también han invertido en la zona. Larry Page compró tres casas en Coconut Grove por casi US$ 190 millones en total, mientras que Sergey Brin negocia la adquisición de una propiedad en la bahía de Biscayne por cerca de US$ 50 millones.
La migración de capital desde Silicon Valley hacia Florida se ha intensificado desde la pandemia, impulsada por menores impuestos estatales —Florida no aplica impuesto a la renta personal— y un entorno regulatorio más flexible.
El detonante más reciente es la propuesta en California de aplicar un impuesto único del 5% al patrimonio neto superior a US$ 1.000 millones, incluyendo ganancias no realizadas. La medida, impulsada por sindicatos y que aún debe reunir firmas suficientes para ser votada en noviembre, podría afectar a unas 200 personas y recaudar decenas de miles de millones de dólares, según sus promotores. Sin embargo, ha generado inquietud entre empresarios e inversionistas.
Varios magnates tecnológicos ya han abandonado California en los últimos años. Peter Thiel y David Sacks trasladaron su residencia a otros estados con menor carga tributaria. El gobernador Gavin Newsom se ha manifestado en contra del nuevo impuesto, aunque no tiene poder de veto si la iniciativa prospera vía consulta ciudadana.
Expertos inmobiliarios señalan que Miami ha experimentado un auge sostenido en el segmento de lujo desde 2020. Según reportes de firmas como Knight Frank y Douglas Elliman, las ventas de propiedades sobre US$ 10 millones en el sur de Florida se han multiplicado, mientras que los precios por metro cuadrado en zonas prime han alcanzado niveles históricos, superando los US$ 15.000 por metro cuadrado en algunos desarrollos frente al mar.
Más allá del atractivo fiscal, los compradores valoran la privacidad, la seguridad y el estilo de vida. Indian Creek, por ejemplo, cuenta con su propio departamento de policía y acceso restringido, lo que la convierte en uno de los enclaves más protegidos del país.