
Los viajes hacia África desde Chile han mostrado un alza sostenida en los últimos dos años, con un incremento acumulado cercano al 144%, en un contexto marcado por la diversificación de las experiencias y el auge del turismo de lujo experiencial.
Por Tomás Rodríguez Botto
Las ventas de viajes desde Chile hacia África han registrado un crecimiento sostenido en los últimos dos años, con alzas de 35,7% entre 2023 y 2024, y de 80% entre 2024 y 2025, lo que se traduce en un aumento acumulado cercano al 144% en el período analizado.
El incremento refleja una transformación en las preferencias de los viajeros chilenos, que han comenzado a incorporar el continente africano dentro de sus principales destinos internacionales, con un mayor énfasis en experiencias vinculadas a la naturaleza, la cultura y el turismo de alto estándar.
De acuerdo con datos de COCHA Travel Insights, este comportamiento responde a un cambio en la forma de planificar los viajes, donde el foco se desplaza desde la cantidad de destinos hacia la calidad de las experiencias.
Aunque los safaris continúan siendo uno de los principales atractivos del continente, la demanda actual muestra una mayor diversificación de intereses.
Entre las actividades más consultadas se encuentran experiencias culturales, gastronomía local, turismo de naturaleza, observación astronómica, turismo sostenible y estadías en alojamientos ubicados dentro o cerca de reservas naturales.
El perfil del viaje también ha evolucionado hacia itinerarios más integrados, que combinan distintas regiones y tipos de experiencias en un mismo recorrido, incluyendo naturaleza, cultura y descanso.
El crecimiento de África como destino se enmarca en una tendencia global del turismo asociada al llamado lujo experiencial, donde la exclusividad no está determinada por lo material, sino por la posibilidad de vivir experiencias únicas.
En este contexto, los viajeros —especialmente del segmento premium, parejas y personas que celebran hitos como lunas de miel o aniversarios— muestran una preferencia por viajes que priorizan la vivencia por sobre la cantidad de destinos visitados.
Dormir en campamentos en plena sabana, realizar cenas al aire libre en reservas naturales o presenciar fauna en libertad forman parte de este nuevo enfoque de viaje.
El comportamiento de la demanda también responde a la estacionalidad del continente. Entre junio y octubre se concentra una de las principales temporadas de safaris en Kenia y Tanzania, coincidiendo con la migración de fauna entre el Serengeti y el Masái Mara.
En Sudáfrica, los meses entre mayo y septiembre concentran el avistamiento de fauna. En tanto, destinos como Egipto y Marruecos registran mayor actividad entre octubre y abril. Islas como Zanzíbar, Mauricio y Seychelles mantienen condiciones favorables durante gran parte del año.