
El segmento acumula un crecimiento anual del 17% en el último trienio, impulsado por una demanda estructural sólida, cambios demográficos y el creciente interés de inversionistas institucionales. Santiago Centro lidera el stock, mientras el desarrollo se desplaza progresivamente hacia comunas del sector oriente.
Por: Tomás Rodríguez Botto
El multifamily se consolida como uno de los segmentos más dinámicos del mercado inmobiliario en la Región Metropolitana. Actualmente, el sector suma 178 edificios operativos y un inventario total de 42.805 unidades, tras registrar un crecimiento promedio anual del 17% en los últimos tres años, según datos de Colliers. Santiago Centro lidera el stock, con el 36% del total, seguido por comunas estratégicas como Estación Central y San Miguel.
En precios, el arriendo promedio alcanza 0,272 UF por metro cuadrado, con valores que suben hasta 0,4–0,5 UF/m² en el sector oriente, mientras que la ocupación llega al 91%, reflejando la solidez de la demanda y la estabilidad operativa del modelo.
No obstante, el escenario actual comienza a mostrar señales de desaceleración. Eduardo Ramos, Gerente de Multifamily y Financiamiento de Colliers Chile, explica que el aumento de los costos de construcción y los plazos regulatorios están impactando directamente el ingreso de nuevos proyectos. “En el último tiempo se ha visto una baja en la tasa de crecimiento de este tipo de activo, principalmente por la imposibilidad de llevar a renta el incremento en los costos de construcción y por la problemática de la permisología”, señala.
De mantenerse este escenario, advierte, la oferta futura podría seguir restringiéndose, reduciendo las alternativas de arriendo para los segmentos jóvenes. “Si las condiciones se mantienen constantes, veremos entrar cada vez menos edificios al mercado, disminuyendo con ello las opciones para la gente joven, que es cada vez más propensa a arrendar que a comprar”, agrega.
En términos geográficos, el crecimiento del multifamily muestra un claro desplazamiento hacia comunas del sector oriente. Ñuñoa, Providencia, Las Condes, Vitacura y Lo Barnechea concentran actualmente cerca del 35% del pipeline de nuevos proyectos, con niveles de renta aproximadamente 12% superiores al promedio, impulsados por una mayor profundidad de demanda y menor volatilidad en la ocupación.
Para Ramos, esta tendencia responde a la mayor resiliencia histórica de estos submercados. “Las comunas del sector oriente se avizoran como las principales entrantes, dado que han mostrado históricamente mayor estabilidad en tarifas y colocación”, afirma.
Desde la demanda, Felipe Silva, gerente comercial de BMI Servicios Inmobiliarios, destaca que el multifamily responde a un perfil de arrendatario urbano, joven y altamente móvil. “El arrendatario típico es un profesional urbano joven, entre 25 y 35 años, que prioriza la cercanía al trabajo, la conectividad y la flexibilidad, y que no necesariamente busca acceder a la compra en el corto plazo”, explica.
A su juicio, este modelo también ha ganado atractivo entre fondos e inversionistas institucionales por su estabilidad operativa. “El multifamily ofrece flujos predecibles, alta ocupación y una demanda estructural sólida, lo que lo convierte en un activo defensivo dentro de los portafolios inmobiliarios”, concluye.