
Durante el seminario “Vivienda social en crisis: ¿cómo recuperar el rumbo?”, realizado ante más de 200 asistentes en el Ex Congreso Nacional de Santiago, autoridades, exministros y expertos coincidieron en la urgencia de reactivar la construcción y adaptar la política habitacional a la creciente diversidad de los hogares.
Por Redacción EDI
El encuentro, organizado por la Asociación de Desarrolladores de Viviendas Sociales (ADVS) junto con Déficit Cero, planteó combinar distintas soluciones de acceso, fortalecer los programas de vivienda en propiedad, mantener el apoyo al arriendo y evitar un aumento de hasta 15% en los costos de la vivienda social, tras la eliminación completa del Crédito Especial para Empresas Constructoras (CEEC) en enero de 2027.
La creciente distancia entre la formación de nuevos hogares y la construcción de viviendas está profundizando la crisis habitacional en Chile. Un diagnóstico presentado durante el seminario reveló que el inicio de obras cayó a cerca de 40 mil unidades anuales, 10 mil menos que en 2024.
La cifra contrasta con la creación de aproximadamente 130 mil hogares cada año y pone en riesgo la capacidad del país para entregar entre 65 mil y 100 mil soluciones habitacionales anuales durante 2026 y 2027. A ello se suma que los permisos de edificación disminuyeron a 24,2 por cada mil hogares, su nivel más bajo desde 2011, cuando alcanzaban los 74.
En el encuentro expusieron Paulina Saball, Carlos Marambio, Cristián Monckeberg, Alejandro Micco, José Miguel Simián, Guillermo Rolando, Sergio Henríquez y Sebastián Bowen.
Entre las principales conclusiones, los especialistas coincidieron en que la política habitacional debe reconocer que actualmente existen hogares más pequeños, familias monoparentales, personas mayores, jóvenes y grupos con distintas capacidades de ahorro y necesidades de movilidad. Por ello, plantearon que la respuesta no puede concentrarse exclusivamente en la vivienda en propiedad, sino que debe integrar diferentes tamaños, modalidades de financiamiento y soluciones habitacionales.
El diagnóstico estima que la demanda social alcanza los 1,26 millones de hogares y que más de 774 mil familias enfrentan arriendos inasequibles. Además, la percepción de poder comprar una vivienda cayó del 55% en 2009 a solo el 17% en 2025.
“Si no recuperamos ahora el inicio de las obras, en los próximos años no tendremos suficientes viviendas para entregar. Los proyectos requieren varios años de ejecución, por lo que las decisiones deben adoptarse antes de que el problema se manifieste completamente”, señaló el director ejecutivo de ADVS, Carlos Marambio.
El análisis también mostró un fuerte aumento en los costos de los programas habitacionales. En el DS49, el valor promedio por vivienda creció un 99%, al pasar de 1.040 a 2.066 UF, mientras que en el DS19 aumentó un 35%, desde 1.146 a 1.545 UF. Esto significa que, aun destinando más recursos, el Estado puede financiar menos soluciones.
Otro riesgo identificado es el término del Crédito Especial para Empresas Constructoras (CEEC), previsto para el 1 de enero de 2027. Según ADVS, la medida convertiría el IVA de los insumos en un costo no recuperable cercano al 15%, encareciendo la vivienda social.
Para enfrentar este escenario, se propuso implementar un sistema de IVA a tasa cero, elevar de 22 mil a 40 mil los subsidios DS19, agilizar los permisos y las recepciones municipales, promover financiamiento privado con garantías estatales para proyectos DS49 y consolidar una política habitacional que combine propiedad, arriendo y otras soluciones, de acuerdo con las distintas realidades familiares.