
Aunque algunos indicadores muestran una moderación de las presiones inflacionarias, el sector aún enfrenta un escenario de alta incertidumbre.
Por Leonardo Núñez
La construcción de viviendas en Estados Unidos volvió a mostrar señales de debilitamiento durante mayo, en un contexto marcado por altas tasas hipotecarias, mayores costos de edificación y una demanda que continúa contenida. Los últimos datos del Departamento de Comercio revelan que el inicio de nuevas obras alcanzó su nivel más bajo en seis años, confirmando que el mercado residencial sigue siendo uno de los sectores más afectados por las condiciones financieras del país.
El mayor retroceso se registró en las viviendas multifamiliares. Los proyectos de cinco unidades o más cayeron 41,6%, mientras que las viviendas unifamiliares —que representan la mayor parte de la actividad del sector— disminuyeron 1,9%, hasta una tasa anualizada de 882.000 unidades, su nivel más bajo en ocho meses. En conjunto, el inicio de nuevas viviendas descendió 15,4%, situándose en 1,177 millones de unidades, con una caída interanual de 8,7%.
La desaceleración también se refleja en la inversión residencial, que acumula cinco trimestres consecutivos de contracción, y en el menor dinamismo de los permisos de edificación, considerados un indicador adelantado de la actividad futura. En mayo, el total de permisos retrocedió 0,7%, mientras que los correspondientes a proyectos multifamiliares disminuyeron 3,5%.
Detrás de este escenario se encuentra el aumento del costo del financiamiento. Las tasas hipotecarias a 30 años superan el 6%, muy por encima de los niveles promedio de la última década, reduciendo la capacidad de compra de los hogares y obligando a muchas inmobiliarias a ofrecer incentivos, rebajas de precio y subsidios a las tasas para mantener las ventas. A ello se suma el incremento en los costos de construcción.
Pese a la desaceleración, Estados Unidos mantiene un déficit habitacional estimado en 1,2 millones de viviendas, de acuerdo con la National Association of Home Builders (NAHB). La escasez de mano de obra especializada, la limitada disponibilidad de terrenos urbanizables y el alto costo de los materiales siguen dificultando una respuesta más rápida de la industria, especialmente en el segmento de viviendas de menor valor.
Las perspectivas para los próximos meses siguen siendo cautas. Si bien los permisos para futuras viviendas unifamiliares crecieron 0,6%, el mercado continúa condicionado por el alto costo del crédito y por la decisión que adopte la Reserva Federal respecto de las tasas de interés. Mientras la inflación permanezca sobre el objetivo, los especialistas anticipan que la recuperación del sector inmobiliario será gradual y que la actividad constructora continuará por debajo de los niveles observados antes del endurecimiento monetario.