
El país cuenta con 166 MW de capacidad operativa, cerca de 30 centros de datos en funcionamiento y una cartera de proyectos que podría duplicar esa cifra durante los próximos años.
Por Tomás Rodríguez Botto
Chile continúa fortaleciendo su posición en el mercado latinoamericano de centros de datos. Según la primera edición del informe Pulso Inmobiliario, elaborado por la comunidad Mujeres Inmobiliarias sobre la base de información de JLL, el país representa el 15 % de la capacidad instalada en la región y se posiciona como el tercer mercado más importante de América Latina en este segmento.
Actualmente, Chile cuenta con 166 megavatios (MW) de capacidad operativa, indicador que corresponde a la cantidad de energía disponible para alimentar y mantener en funcionamiento la infraestructura tecnológica instalada en los distintos centros de datos del país. El informe también señala que existen cerca de 30 instalaciones operativas y que una cifra similar se encuentra en distintas etapas de desarrollo.
Las proyecciones incluidas en el estudio apuntan a inversiones superiores a los US$ 4.000 millones hacia 2028, impulsadas por el aumento de la demanda de servicios digitales, el crecimiento de la computación en la nube y el desarrollo de aplicaciones asociadas a la inteligencia artificial.
Uno de los principales indicadores del informe corresponde al segmento hyperscale, conformado por grandes centros de procesamiento de datos desarrollados por compañías tecnológicas para operar su propia infraestructura.
En esta categoría, Chile concentra el 46 % de la capacidad instalada en América Latina, superando a Campinas, en Brasil, y a Querétaro, en México. Entre las empresas que impulsan este tipo de desarrollos se encuentran Amazon Web Services (AWS), Google, Microsoft y Meta.
El estudio atribuye este posicionamiento a las condiciones geográficas, la conectividad y la capacidad de expansión que ofrece el país para el desarrollo de este tipo de infraestructura.
El crecimiento de la industria también ha comenzado a generar efectos sobre el mercado inmobiliario, especialmente en el ámbito del suelo industrial. De acuerdo con el informe, los proyectos de gran escala requieren terrenos con superficies superiores a los 20.000 metros cuadrados y elevados niveles de disponibilidad energética.
La investigación señala que cerca del 20 % de la oferta de suelo industrial corresponde a predios de entre 20.000 y 100.000 metros cuadrados, segmento que podría concentrar una parte importante de la demanda futura.
A ello se suman exigencias constructivas asociadas a la refrigeración de equipos, sistemas de respaldo energético, estructuras antisísmicas, redes de distribución eléctrica y mecanismos de seguridad y monitoreo permanente.