
La concejala de Concón, María José Aguirre (EVO), considera que dada la magnitud de la iniciativa, es razonable exigir un nuevo estudio, lo que fue rechazado por la entidad.
Por: Leonardo Núñez
A Punta Piqueros no lo sueltan. Así se podría definir el nuevo round de la empresa dueña del edificio que pasó de ser un centro hotelero a uno de equipamiento mixto con oficinas, comercio, restaurantes y un salón de eventos.
Esto porque “Inmobiliaria Punta Piqueros”, ingresó una consulta de pertinencia ante el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA), en la que sostiene que su nueva iniciativa, denominada Centro Puntamar, no requiere someterse al SEIA, al no generar impactos ambientales adicionales respecto del proyecto previamente aprobado.
Según lo informado por la entidad, la propuesta busca dar uso al edificio emplazado en el borde costero de Concón, cuya obra gruesa se encuentra completamente ejecutada desde hace varios años, manteniendo la estructura autorizada ambientalmente en 2018.
De acuerdo con el titular, las obras se concentrarán en terminaciones, habilitación de recintos y conexión a servicios básicos, sin incorporar nuevas intervenciones estructurales relevantes.
Así, la concejala de Concón, María José Aguirre, considera que dada la magnitud de la iniciativa, es razonable exigir el ingreso del nuevo proyecto Centro Puntamar al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental, además de un estudio de Impacto Ambiental.
La inmobiliaria indicó, además, que el funcionamiento del centro implicará una menor carga operativa en comparación con el proyecto original, tanto en número de trabajadores como en intensidad de uso, y que el emplazamiento se encuentra dentro del radio urbano, en una zona que permite este tipo de actividades.
Ahora la entidad habrá de esperar la resolución de la autoridad ambiental para definir cuándo comienza su nueva etapa de operaciones.