
El recinto ubicado en avenida Quilín fue inhabilitado por el municipio debido a incumplimientos administrativos y urbanísticos. Según los antecedentes municipales, la asociación acumula 16 años sin patente comercial. La reapertura dependerá de la regularización de los trámites pendientes.
Por: Tomás Rodríguez Botto
La Municipalidad de Peñalolén clausuró este miércoles la sede de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP), ubicada en avenida Quilín 5635, debido a que el recinto no cuenta con recepción definitiva de obras y mantiene pendiente la regularización de su patente comercial.
El alcalde de Peñalolén, Miguel Concha, anunció la medida y sostuvo que el edificio no cuenta con las autorizaciones municipales necesarias para funcionar. De acuerdo con los antecedentes de la Dirección de Administración y Finanzas municipal, la deuda asociada a la falta de patente podría alcanzar los $172 millones.
“Este edificio no tiene ninguna autorización para funcionar”, afirmó el jefe comunal, al explicar que la clausura responde a la ausencia de recepción definitiva por parte de la Dirección de Obras Municipales (DOM).
El procedimiento implica el desalojo de las personas que se encuentren en las instalaciones y la inhabilitación del recinto mientras se mantengan las observaciones pendientes.
El caso involucra dos materias administrativas distintas: la recepción definitiva de las obras y la patente comercial. La primera acredita que una construcción cumplió con los requisitos correspondientes para su recepción municipal; la segunda permite desarrollar una actividad comercial conforme a las disposiciones aplicables.
Según la información entregada por el municipio, la ANFP no cuenta con la patente correspondiente desde hace 16 años. La falta de recepción definitiva, en tanto, fue uno de los fundamentos invocados para ordenar la clausura del inmueble.
“Este edificio, cuando se construyó, necesitaba realizar un trámite más, que era la recepción definitiva, que es un trámite obligatorio por la Ley General de Construcción y Urbanismo”, explicó Concha.
El alcalde también cuestionó que la situación se haya prolongado durante años sin una regularización. “Lo más impresentable es que, teniendo todas las condiciones para poder regularizarlo, no lo han hecho”, afirmó.
La autoridad agregó que los recursos asociados a las obligaciones municipales pendientes podrían destinarse a iniciativas en beneficio de los habitantes de la comuna
La reapertura dependerá de que la ANFP se acerque a la Dirección de Obras Municipales y subsane las observaciones vinculadas con la recepción definitiva. El municipio indicó que, una vez resueltos esos puntos, podrá levantarse la clausura.
“Acercarse a la Dirección de Obras, subsanar todas las situaciones pendientes que tienen relación con esta recepción definitiva”, señaló el alcalde al describir los pasos que debe seguir la institución.
Hasta el momento, los antecedentes públicos disponibles no detallan qué obras o exigencias técnicas específicas permanecen pendientes ni si la asociación ha presentado un plan de regularización.
La clausura introduce así un problema administrativo para el organismo rector del fútbol profesional chileno, que deberá resolver las observaciones municipales para volver a utilizar su sede de Quilín con normalidad.