
El mandatario Lee Jae Myung reafirmó su intención de enfriar el recalentado mercado inmobiliario de Seúl y advirtió que quienes invierten en varias propiedades deberán asumir los riesgos si los precios comienzan a corregirse.
Por Tomás Rodríguez Botto
El presidente de Corea del Sur, Lee Jae Myung, volvió a enviar una señal clara al mercado inmobiliario del país, al endurecer su discurso contra los propietarios que concentran varias viviendas, en medio de los esfuerzos del Gobierno por contener el alza sostenida de los precios, especialmente en el área metropolitana de Seúl.
A través de la red social X, el mandatario señaló que existe un amplio consenso ciudadano respecto de que el mercado inmobiliario —en particular el de departamentos en la capital— muestra distorsiones evidentes. En ese contexto, afirmó que la población respalda las medidas orientadas a normalizar los valores de la vivienda, tras años de incrementos acelerados.
Lee remarcó que el Estado cuenta con herramientas suficientes para intervenir, como regulaciones, impuestos, políticas financieras y medidas de aumento de la oferta habitacional. Sin embargo, enfatizó que el punto clave no es la disponibilidad de estos instrumentos, sino la decisión política de aplicarlos con firmeza.
Si bien el presidente aclaró que no existe una prohibición para poseer varias propiedades, invertir en bienes raíces o adquirir viviendas de alto valor, advirtió que quienes optan por ese camino no pueden eludir las consecuencias de una eventual corrección del mercado. En otras palabras, el riesgo asociado a la normalización de los precios debe ser asumido por los inversionistas.
En esa misma línea, el mandatario ha insistido en que los propietarios de múltiples viviendas evalúen vender parte de sus activos antes de que expiren en mayo, los beneficios tributarios vinculados al impuesto a las ganancias de capital, los que han funcionado como un incentivo clave para mantener las propiedades.
Además, el Gobierno instruyó al Gabinete y a la oficina presidencial a revisar las normas relacionadas con la extensión de créditos hipotecarios y los procesos de refinanciamiento, con foco en quienes ya concentran varias viviendas, una señal adicional de que el endurecimiento de las condiciones financieras sigue sobre la mesa.