
El ministerio expuso ante diputados el complejo escenario financiero que enfrenta para 2026, con un 97% del presupuesto comprometido en deuda de arrastre y recortes que afectan miles de subsidios habitacionales.
Por Leonardo Núñez
El Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu) presentó ante la Comisión de Vivienda de la Cámara de Diputadas y Diputados, los principales lineamientos de su gestión para 2026, junto con un diagnóstico financiero marcado por restricciones presupuestarias y una elevada deuda heredada, según expuso el titular de la cartera, Iván Poduje, acompañado de la subsecretaria Natalia Aguilar.
Durante la sesión, el ministro advirtió que el escenario actual está condicionado por una rebaja presupuestaria aplicada antes de asumir, lo que impactó directamente en más de 20 mil 400 subsidios del programa DS49, destinado a familias vulnerables. Esta situación, señaló, deja a miles de hogares en incertidumbre tras años de espera por una solución habitacional.
A ello se suma que el 97% del presupuesto del Minvu para 2026 se encuentra comprometido en el pago de deuda de arrastre proveniente de la administración anterior, lo cual limita significativamente la capacidad de ejecutar nuevos proyectos y obliga a redefinir prioridades.
Frente a este panorama, Poduje indicó que la cartera impulsará una estrategia de reasignación presupuestaria en coordinación con el Ministerio de Hacienda y la Dirección de Presupuestos (Dipres), con el objetivo de asegurar la continuidad de los programas habitacionales. Asimismo, anunció la revisión y eventual paralización de iniciativas consideradas no prioritarias.
Entre las medidas ya adoptadas, el ministro confirmó la suspensión de proyectos como la expropiación de Colonia Dignidad, el Club Hípico de Punta Arenas, parte de la ciclovía Alameda-Providencia y acciones vinculadas a la megatoma de San Antonio, argumentando que los recursos deben concentrarse en la construcción de viviendas.
“No puedo comprometer el financiamiento de los programas de vivienda que tenemos”, sostuvo Poduje en declaraciones recogidas por La Tercera, agregando que la prioridad será destinar recursos a soluciones habitacionales por sobre iniciativas de alto costo o baja urgencia.
En materia de reconstrucción, la autoridad informó avances desiguales tras las emergencias recientes. Mientras en las regiones del Biobío y Ñuble se registra cerca de un 40% de avance en subsidios y obras, en Valparaíso el proceso presenta rezagos. En este último caso, se detectaron irregularidades en el Serviu regional que obligaron a paralizar 350 viviendas en el sector El Olivar, lo que derivará en sumarios administrativos y la solicitud de una comisión investigadora.
Respecto de los ejes de trabajo para el presente año, el Minvu definió tres líneas principales: la implementación de “Operación Sitio 3.0” y el desarrollo de Ecobarrios, orientados a la entrega de terrenos urbanizados; la recuperación de 152 barrios críticos mediante intervenciones intersectoriales; y el fortalecimiento del acceso a la vivienda para la clase media a través de la ampliación del programa FOGAES, con 100 mil cupos adicionales.