
Una estimación de MASISA sitúa en cerca de 100 mil el número de mueblistas y pequeños fabricantes de muebles que existirían en Chile. En lo que va de 2026, el segmento ha enfrentado variaciones en materias primas, transporte y otros insumos, mientras el consumo mantiene señales dispares.
Por Tomás Rodríguez Botto
No existe una cifra oficial que permita dimensionar con precisión el universo de mueblistas y pequeños fabricantes de muebles en Chile, ya que las estadísticas del SII no necesariamente incluyen a talleres independientes y pequeños emprendimientos. En base a estimaciones internas, MASISA calcula que durante 2025 existían cerca de 100 mil mueblistas y pequeños fabricantes de muebles en el país, cifra que corresponde a una estimación de la compañía y no a un registro oficial.
Una de las referencias que utiliza MASISA para observar la evolución del segmento es Red M, comunidad que reúne actualmente a más de 8 mil mueblistas a nivel nacional. Según la empresa, el crecimiento de los inscritos respecto de años anteriores constituye una señal del mayor dinamismo que ha observado en este grupo.
Más allá de su tamaño, el segmento también ha experimentado cambios en la forma de desarrollar el oficio. De acuerdo con MASISA, el mueblista ha ampliado progresivamente sus funciones y, además de fabricar, participa en la asesoría al cliente, selección de materiales y desarrollo de soluciones para distintos espacios.
Esto ha llevado a una mayor necesidad de capacitación y actualización, junto con herramientas para administrar costos, elaborar cotizaciones, captar y fidelizar clientes e incorporar soluciones digitales a la gestión cotidiana.
Durante 2026, el mercado del mueble ha estado marcado por un consumidor más cuidadoso al momento de tomar decisiones de compra y por expectativas relacionadas con la recuperación del mercado inmobiliario.
La actividad comprende distintos segmentos, entre ellos el retail, los proyectos inmobiliarios y los muebles personalizados. En este último ámbito, variables como el precio, la posibilidad de adaptar los productos a cada proyecto, los tiempos de respuesta y la disponibilidad de materiales adquieren especial relevancia.
Los indicadores generales de comercio muestran un comportamiento heterogéneo. A julio de 2026, el comercio minorista registraba un crecimiento interanual de 2,3%, mientras que el índice general de actividad del comercio anotaba una disminución de 0,2% respecto del mismo mes de 2025.
Estos datos corresponden al conjunto del comercio y no específicamente al mercado del mueble. Por ello, MASISA plantea que no permiten afirmar por sí solos que exista un crecimiento de la demanda por muebles durante el año.
Para los pequeños fabricantes, el escenario ha significado una mayor atención sobre los tiempos de respuesta, el precio de los proyectos y la disponibilidad de materiales. También ha aumentado la importancia de realizar con mayor precisión procesos como la cotización, compra de insumos y planificación de los trabajos.
Los costos siguen siendo uno de los principales factores que inciden en los pequeños fabricantes, debido a las variaciones en materias primas, transporte, energía, herrajes y otros insumos. A agosto de 2026, el Índice de Precios de Productor de la Industria Manufacturera acumulaba un alza de 7,2% en el año, mientras que el Índice de Costos del Transporte registraba un aumento de 8,7% en el mismo período.
Este escenario ha reforzado la importancia de controlar los márgenes mediante una adecuada planificación de compras, cotizaciones y uso de materiales. Sin embargo, MASISA precisa que estos indicadores no permiten determinar si los mueblistas han aumentado sus precios o reducido su producción, ya que no existe una medición específica para el conjunto del segmento.