
Desde su patrimonio inmobiliario a la austeridad: el debate que abrió Kast por su decisión de vivir en La Moneda
Por Leonardo Núñez
La decisión del Presidente electo, José Antonio Kast, de vivir en el Palacio de La Moneda a partir de marzo de 2026 abrió un debate que va más allá del simbolismo político.
La medida, defendida por el propio Mandatario como una señal de austeridad y responsabilidad fiscal, puso sobre la mesa la relación entre residencia, conectividad urbana y eficiencia en el uso del tiempo, un factor cada vez más relevante también en el análisis inmobiliario.
Kast argumentó que vivir en La Moneda evitaría gastos adicionales al Estado en arriendos, traslados y seguridad, considerando que su residencia familiar se encuentra en Buin, a más de una hora del centro cívico de Santiago.
“No voy a arrendar una casa para generar más gasto”, señaló, insistiendo en que incluso estaría dispuesto a dormir en el tercer piso del palacio o utilizar un saco de dormir si fuera necesario.
La definición reactivó una tradición que no se da desde 1958, cuando el entonces Presidente Carlos Ibáñez del Campo fue el último Mandatario en habitar el edificio.
Declarado Monumento Nacional en 1951, el Palacio de La Moneda cuenta con espacios históricamente destinados a uso residencial, como el antiguo gabinete de la primera dama, hoy subutilizados según ex funcionarios y expertos en protocolo.
Desde el mundo inmobiliario, la discusión conecta con un fenómeno más amplio. Carolina Manzur, agente de REMAX Exclusive, explicó a nuestro medio que hoy la elección de dónde vivir dejó de ser una decisión emocional para transformarse en una decisión estratégica.
“La conectividad se ha convertido en un criterio clave para valorar una comuna, porque permite optimizar el uso del tiempo, uno de los recursos más escasos”, sostiene.
En ciudades complejas como Santiago, la cercanía al lugar de trabajo, a servicios, colegios y redes de apoyo incide directamente en productividad y bienestar. Bajo esa lógica, vivir en el centro político-administrativo del país responde a una racionalidad funcional, similar a la que explica la sostenida demanda inmobiliaria en comunas como Ñuñoa, Providencia, Las Condes y Vitacura.
Datos del Conservador de Bienes Raíces muestran que estas comunas concentran una actividad constante en el mercado de departamentos durante los últimos doce meses, no solo por volumen, sino por estabilidad en la demanda. Para Manzur, se trata de territorios que ofrecen “conectividad efectiva a polos laborales, educacionales y de servicios”, lo que los transforma en activos urbanos resilientes frente a los ciclos del mercado.
En ese contexto, el mercado incorpora con fuerza el concepto de “tasación percibida”: una comuna que permite ahorrar tiempo y simplificar la vida cotidiana es percibida como más valiosa, influyendo en la disposición a pagar y en la velocidad de venta. Esa lógica, trasladada al debate presidencial, refuerza la idea de que la residencia del Mandatario no es solo simbólica, sino también estratégica.
El debate también reavivó el interés por el patrimonio inmobiliario del Presidente electo. Según su declaración ante el Servel, Kast concentra gran parte de sus activos a través de la Inmobiliaria e Inversiones Padua Limitada, sociedad en la que posee el 90% de la propiedad y que controla múltiples inmuebles en Buin, Las Condes y Puerto Varas, además de participaciones en el sector educacional.
Bajo el alero de esta sociedad, se registran múltiples bienes raíces situados en Chile, detalla el portal ADN: Siete propiedades en la comuna de Buin; Tres propiedades en la comuna de Las Condes y una propiedad en Puerto Varas.
La declaración también detalla el vínculo del Presidente electo con el sector educativo. A través de la mencionada Inmobiliaria e Inversiones Padua Limitada, Kast figura como accionista mayoritario del Colegio Campanario de Buin.
La estructura societaria indica que la inmobiliaria (controlada en un 90% por Kast) es dueña, a su vez, del 35% de la propiedad del establecimiento educacional, configurando así su principal activo ligado a la gestión educativa en la zona sur de la Región Metropolitana.