
Desde la ADVS señalaron que ya el Censo 2024 estableció que Chile arrastra un déficit que ya alcanza las 491.804 viviendas. Se trata de un problema que no termina ahí, porque también se advierte una fuerte caída en los inicios de construcción durante 2024 y 2025.
Por: Leonardo Núñez
La Asociación de Desarrolladores de Viviendas Sociales (ADVS), advirtió que el Presidente electo José Antonio Kast, recibirá el Gobierno con un déficit de casi 500.000 viviendas y una fuerte caída en la oferta habitacional.
Así lo señalaron desde la entidad, donde detallaron que el Censo 2024 estableció que Chile arrastra un déficit que ya alcanza las 491.804 viviendas. Se trata de un problema que no termina ahí, porque también se advierte una fuerte caída en los inicios de construcción durante 2024 y 2025.
Esto, a juicio de esta organización, compromete la oferta futura en esta materia y también agranda aún más el rezago que existe en materia habitacional, según señalaron en Radio ADN.
Hoy en día existe el Plan de Emergencia Habitacional, el que se fijó una meta bastante ambiciosa por el actual Gobierno de 260.000 viviendas hasta el 11 de marzo, es decir en los cuatro años de mandato de la administración del Presidente Gabriel Boric, en lo que son 65 .000 viviendas en construcción por año.
Pero, según advirtió la ADVS, la realidad fue otra. Un promedio anual que llegó a los 44.500 unidades de vivienda, dejando una brecha cercana a las 20.000 viviendas por año, que fueron parcialmente compensadas con subsidio de arriendo, con otras medidas habitacionales enfocadas en programas como el Fogaes o soluciones que fueron catalogadas como necesarias, pero también insuficientes para cerrar este déficit.
En ese escenario, la Asociación de Desarrolladores de Viviendas Sociales, estimó que el próximo Gobierno heredará un escenario complejo. También se suma una brecha acumulada de cerca de 80.000 viviendas que no fueron construidas entre 2022 y 2025, y para recuperar este rezago, Chile debería levantar al menos 340.000 viviendas en cuatro años, es decir, 85.000 por año, en casi el doble del ritmo actual.
En este marco, el gerente general de la ADVS Carlos Marambio, planteó que el Plan de Emergencia Habitacional “fue insuficiente para solucionar esta problemática. El actual Plan de Emergencia de este Gobierno reforzó el trabajo del programa fondo solidario, que construye viviendas para familias más vulnerables, pero creemos también, que faltó un impulso mayor a lo que es el programa de integración social, que es un programa que atiende tanto a familias vulnerables como a familias de sectores medios”.
“O sea que hay regiones en las que anduvo mejor el Plan de Emergencia Habitacional y otras regiones que quedaron con un saldo pendiente, como la Región Metropolitana. Así, desde la Asociación de Desarrolladores de Viviendas Sociales advirtieron que no existe mucho margen para esperar y realizaron también una serie de propuestas, como reimpulsar la política habitacional desde el primer mes del próximo gobierno.
Pusieron también énfasis en los llamados 90 días que el propio Mandatario electo ha planteado, también en extender subsidios, reactivar proyectos paralizados que tendrían un potencial de, según los cálculos que poseen, 38.000 viviendas, y también dar certezas en los pagos estatales. Y por último, definir un Plan de Emergencia Habitacional 2.0 para que este tema vuelva a ser urgente y siga avanzando en cuanto al déficit estructural que existe en la oferta en esta materia.