
Por la incertidumbre política y la guerra de aranceles, desvían sus inversiones hacia Asia y Europa.
Por Leonardo Núñez
En un giro significativo en las preferencias de inversión global, un número creciente de millonarios chinos ha comenzado a abandonar el mercado inmobiliario de lujo en Estados Unidos, tradicionalmente uno de sus destinos favoritos.
En su lugar, países como Tailandia, Australia, Singapur y el Reino Unido se consolidan como las nuevas mecas de inversión, impulsadas por mayores certezas económicas, políticas estables y beneficios fiscales.
Según datos de la agencia inmobiliaria Juwai IQI, si en 2023 Estados Unidos lideraba como destino preferido, en 2024 la tendencia se ha invertido, en parte debido a la inestabilidad asociada con la vuelta de Donald Trump a la presidencia y el resurgimiento de la guerra comercial entre ambos países.
“La inversión china en viviendas estadounidenses ha caído más del 50% desde su pico en 2017”, afirmó Kashif Ansari, cofundador de Juwai IQI, al medio South China Morning Post. “Los compradores buscan alternativas más accesibles y seguras”, agregó.
La nueva administración estadounidense ha reactivado políticas arancelarias agresivas, elevando la tensión con China y generando temores sobre una nueva desaceleración económica. Esto ha provocado una caída del 5,9% en las ventas de viviendas de segunda mano en marzo, según la Asociación Nacional de Agentes Inmobiliarios (NAR).
Aunque los compradores chinos siguen encabezando la lista de compradores extranjeros, su inversión en propiedades residenciales cayó de US$ 13.000 millones a solo 7.500 millones en un año.
Peter Li, director de la inmobiliaria australiana Plus Agency, indicó que “ni siquiera los estadounidenses quieren vivir en su país en este momento. Mis compradores ven Estados Unidos como un lugar más caótico e incierto. Australia ya es su elección principal”.
En paralelo, el interés por mercados asiáticos y europeos ha aumentado. En Singapur, por ejemplo, los compradores chinos adquirieron 301 viviendas en el primer trimestre de 2024, un 42% más que el año anterior.
La ciudad-estado, reconocida por su estabilidad política, atractivos incentivos fiscales y altos estándares de calidad de vida, se ha posicionado como el tercer destino mundial en reubicación de personas adineradas, según la consultora Savills.
“El perfil de nuestros clientes se está diversificando, pero los chinos siguen siendo los más activos. Valoran la seguridad jurídica, el sistema educativo y la conectividad internacional”, indicó George Tan, director general de Livethere Residential en Singapur.
En el Reino Unido, la historia es similar. David Johnson, de la consultora Inhous, explicó que “Londres mantiene su atractivo gracias a su prestigioso sistema universitario, un vibrante ecosistema cultural y su cercanía con Europa”. A pesar de los altos costos, el mercado británico es percibido como más predecible frente a los vaivenes de la política estadounidense.
Aunque la administración Trump ha intentado revertir esta fuga de capitales con la propuesta de una “golden visa” —que permitiría a extranjeros adinerados obtener residencia permanente con una inversión de al menos cinco millones de dólares—, los analistas consideran que esta medida no es suficiente para contrarrestar el deterioro en la percepción general de Estados Unidos como refugio seguro.