fbpx
  • Síguenos:

La industrialización de viviendas apela a un cambio de paradigma

Por: Pablo Guerra C. Presidente Asociación de Constructores Civiles UC

El estudio del Centro UC de Políticas Públicas y Déficit Cero de abril de 2022 publica su boletín “Estimación y caracterización del déficit habitacional en Chile” el que dio origen al Plan de Emergencia Habitacional 2022 – 2025 del Ministerio de la Vivienda del Gobierno de Chile (PEH), cuyo objetivo se traduce en la construcción de 250.000 viviendas durante estos cuatro años.

Además, producto de la pandemia mundial durante los años 2020 y 2021, sumado al alza de costos de los materiales, los fletes internacionales, la escasez de mano de obra generada por las políticas de subvención implementadas y el alza de la inflación nacional e internacional, desde el 2021 a la fecha, se han generado condiciones muy adversas para innumerables empresas y, sobre todo, para el sector de la construcción.

Todo esto, lamentablemente ha generado la quiebra y reorganización judicial de innumerables empresas constructoras en nuestro país, por lo que ante todos estos antecedentes, cabe preguntarnos: ¿cómo sigue adelante la construcción?

Buscando dar respuesta a esta coyuntura, la Asociación de Constructores Civiles UC organizó un conversatorio llamado “Aumentado Productividad: La industrialización ante las crisis”. Fueron invitados Felipe Montes, gerente general de E2E; Pablo Fuentes, project manager de TWH; Mikel Fuentes, coordinador de innovación de Axis, y Boris Naranjo, director general de Xpande Consultores.

Todos ellos están convencidos en que la industrialización puede ser la respuesta a la actual crisis en el sector de la construcción, pero para que el proceso tenga éxito debe haber un cambio de paradigma.

Como Asociación de Constructores Civiles UC hemos llamado a transformar la industria y ciertamente la industrialización de la construcción es una metodología que permite conseguir los resultados que se requieren en este escenario, dotar a nuestros proyectos de certeza en los cuatro ámbitos que dan cuenta de su éxito: plazo, costos, calidad y seguridad, y además su implementación está al alcance de las empresas, los proyectos y nuestros profesionales.

Como todo proceso de cambio, requiere de adaptabilidad y apertura por parte de las constructoras e inmobiliarias y sus profesionales, porque, como todas las crisis, también es una gran oportunidad para incorporar metodologías, procesos, tecnologías especializadas, trabajos colaborativos, integración temprana de las constructoras en los desarrollos de proyectos, compartir los riegos, en resumen, reunir a todos los actores de nuestra industria para abordar los grandes desafíos que nos imponen los tiempos actuales y futuros.

Es imprescindible elevar la productividad en la construcción y la industrialización puede ser la respuesta. Para llevarla adelante es necesario trabajar en alianzas estratégicas. Esa es la clave. Y los desafíos tienen que ver con poder generar proyectos integrados.

Hasta ahora, la industrialización exhibe muchos puntos positivos: entrega precisión y certezas, está abierta a la aplicación de nuevas tecnologías, permite levantar viviendas en poco tiempo, no atenta contra el empleo, porque igualmente requiere mano de obra para el montaje y es un aporte frente a la crisis climática.

Entonces, parece que los problemas para avanzar más en la industrialización están en otra parte, nosotros hemos identificado tres actores habilitantes para proyectos bajo el concepto de industrialización.

Pese a que el PEH ha permitido ciertos avances, es el tema de los permisos uno de los grandes impedimentos para el inicio de nuevos proyectos, no sólo los industrializados.

Otro punto fundamental en la ecuación son los bancos. El sistema financiero debería conocer más sobre este proceso de industrialización para sumarse con financiamiento. Se hace imprescindible que la banca se involucre y también esté dispuesta a un cambio de paradigma. Insistir en financiar sólo proyectos tradicionales en hormigón armado cuando la realidad nos está mostrando que hay otros caminos, parece de una tozudez innecesaria.

La industrialización busca aumentar la productividad por medio de la excelencia operacional, por lo que debería verse reflejado en mejores resultados, incluso conviene a la banca y a todos los stakeholders, los clientes, las empresas, la industria, los colaboradores y la sociedad en su conjunto.

La tercera parte que creemos que es necesario activar somos los profesionales y nuestra apertura, pues debemos transformarnos en promotores y articuladores del cambio, para capturar el valor que trae consigo la industrialización, ésta no será posible sin nuestro rol de actores relevantes, es por esto que como ACCUC invitamos a reflexionar a nuestros socios respecto de esto y seguiremos profundizando en esta materia, generando espacios de conversación que nos permitan aumentar nuestras competencias para liderar este proceso necesario para nuestra industria y nuestro país.

Creemos que las herramientas básicas habilitantes para el propósito de aumentar la productividad a través de la industrialización de la construcción, son los profesionales, la gestión de permisos y el financiamiento. Como Asociación de Constructores Civiles de la Pontificia Universidad Católica de Chile estaremos a la altura de estos desafíos país, cómo siempre hemos estado.

Compartir Noticia

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

También puede interesarte