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10 marzo, 2023 /

Del doble terremoto al tsunami político

Por Nelson Arriagada, Seismic and Buoyancy Consultant Engineer, Barcelona

Pasados los días después de la tragedia, Linkedin se convierte en el Mercado Central del saber. Opinar es gratis y se llena de académicos, profesionales y pseudo-expertos compartiendo su propia perspectiva.

Mientras la vorágine del “copy-paste” no te gane, todo vale. Está repleto de análisis de acelerogramas, comparaciones de normas, fotos de fallas superficiales, edificios colapsados y más. Bastan 10 mintuos haciendo “scroll” y se dará cuenta. Si sólo tiene 5 minutos, aquí un resumen. Falta de longitud de anclaje y traslapo, falta de estribos en diámetro y cantidad (un clásico), marcos resistentes compuestos por losas gruesas con columnas delgadas y sin vigas, ausencia de muros de corte, etc.

De todo el pajar de links disponible, uno llamó mi atención: ¿Por qué han colapsado edificios con tan pocos años de vida útil? Mi curiosidad hizo click y “flipé” cómo dicen por aquí. Según un reportaje de la BBC (link) el gobierno turco entregaba “amnistías de construcción” a aquellos proyectos que no cumplían con la normativa exigida. En palabras más simples, el pago de una multa permitía obviar gran parte de lo estipulado por las normas de construcción, obviamente, incluida la sísmica.

Cito textual, “había declarado en 2018 que más de 50% de los edificios de Turquía -lo que equivale a casi 13 millones de edificios- se habían construido infringiendo la normativa.”. Es cómo si en nuestro 27F del 2010, el Alto Río fuera el denominador común y no una excepción. Para los que podíamos ejercer la profesión en esos días post-terremoto, la evaluación era la esperada, daños leves a severos, pero sin pérdida de vidas humanas, desempeño sobrsaliente para un Mw 8.8.

Ahora, cómo guinda de la torta, el Presidente de turno promete reconstruir en 1 año la mayoría de las viviendas en Turquía. Seguramente será sin las amnistías sobre la mesa, pero con unas prisas que tampoco garantizan las cosas bien hechas. Hay elecciones en Mayo, y cómo ya se huele, el Presidente tendrá que echar mano de la demagogia para acomodar la tremenda responsabilidad y tratar de salir reelecto.

Tema aparte es que escuchamos un 10% de lo que pasa en Siria. Doloroso es poco.

Trabajando en el extranjero con orgullo llevo la enseñanza de la ingeniería chilena en cualquier proyecto que me desafíe. Es nuestro deber ordenar y filtrar ese mismo Mercado Central que se forma cuando se ejercen las presiones indebidas, los cálculos “para ayer” con plazos ridículos, e incluso, los comentarios peyorativos.

Somos responsables de vidas humanas y el cliente no es solamente el que paga la obra. Vendemos coeficientes de seguridad para una determinada vida útil, pero no al cliente, sino a todas las personas que usarán nuestras estructuras. Todos deberíamos poder dormir tranquilos después de cada firma, cada cálculo y cada consulta resuelta

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