
La decisión de vender la propiedad se enmarca en una nueva etapa de la tenista, quien busca nuevos desafíos empresariales y personales.
Por Leonardo Núñez
La exnúmero uno del tenis mundial, María Sharapova, ha puesto en el mercado una de sus propiedades más emblemáticas: una casa frente al mar en Manhattan Beach (California).
La propiedad, construida a medida y finalizada en 2015, representa no solo un hito arquitectónico de estilo minimalista, sino también un reflejo del gusto refinado y el enfoque personal de la exdeportista, quien participó activamente en cada etapa de diseño y desarrollo del proyecto, se indica en la reseña sobre la mansión.
La residencia está emplazada en un terreno que Sharapova compró en 2012 por US$4,1 millones y que hoy, con la propiedad terminada, ha salido al mercado US$24,995 millones.
En colaboración con el estudio KAA Design, concibió una vivienda de tres niveles que combina materiales nobles como hormigón, madera y vidrio, y que abraza influencias de la arquitectura japonesa, indica “The Wall Street Journal”.
Entre sus características más llamativas destacan una escalera flotante de roble blanco, ventanales de piso a techo, una piscina interior que se conecta visualmente con el salón principal, una sala de cine privada y hasta dos pistas de bolos, elementos que subrayan una visión de lujo íntimo y funcional.
La decisión de vender la propiedad se enmarca en una nueva etapa vital para Sharapova, quien busca nuevos desafíos empresariales y personales.
Junto a su pareja, el empresario británico Alexander Gilkes, con el cual comparte un hijo de tres años, ha comenzado a pasar más tiempo entre Londres y en otras propiedades que posee en lugares como Florida.
A lo largo de la última década, Sharapova también ha tejido una imporante red empresarial notable. En 2012 lanzó Sugarpova, una marca de confites premium que ha logrado presencia internacional y ventas millonarias.
Su estrategia se ha caracterizado por elegir proyectos en los que puede involucrarse activamente, tanto a nivel creativo como estratégico. Ha invertido en empresas como Supergoop (protección solar), Therabody (tecnología de recuperación muscular), MoonPay (criptofinanzas), la fintech Public.com y la start-up de snacks Clio. Incluso apareció como invitada en el programa Shark Tank, donde invirtió junto a Mark Cuban en Bala Bangles, una empresa de accesorios fitness.
Se estima que, entre ganancias deportivas, patrocinios e inversiones, Sharapova ha generado más de US$325 millones a lo largo de su carrera. Esta transición del deporte al mundo de los negocios ha sido reconocida como una de las más exitosas entre las figuras del tenis.
La venta de su casa en Manhattan Beach, en tanto, ocurre en un contexto donde el mercado de lujo californiano mantiene un alto dinamismo, especialmente en zonas como esta, donde el precio promedio de una vivienda ronda los US$3,4 millones.